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Edición del DOMINGO 7 de Octubre del 2007 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Salud 
Muerte súbita en deportistas
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Agenda médica

Texto: Dr. Luis Solines, cardiólogo

En las personas saludables el comportamiento de la frecuencia cardiaca durante el ejercicio y la recuperación es un fuerte predictor de muerte repentina.

El hecho de que una persona que practica deportes muera súbitamente durante esta actividad es un accidente que causa estupor y crea dudas sobre si el deporte es seguro.

La estadística muestra que la muerte en deportistas no es muy común. En los Estados Unidos, la incidencia es de 0,26 por cada 100.000 habitantes al año.  En deportistas de competencia en las escuelas secundarias es de un caso en 200.000 al año; en maratonistas, uno en 50.000, y trotadores, uno por 15.000 al año.  En Ecuador no tenemos estadísticas completas porque no todos los deportistas están federados y muchas personas son practicantes de deportes de fin de semana o caminadores, trotadores o gimnastas de las seis de la mañana. Pero, ¿cuáles son los deportes que tienen más riesgo?

Entre estos están el fútbol y el ciclismo en Europa y América del Sur,  mientras que en Estados Unidos son el baloncesto y el fútbol americano.

Causas
En los mayores de 30 años, la más importante es la enfermedad de las arterias coronarias. Estas personas son muchas veces asintomáticas con sobrepeso o hipertensión que desconocen su real estado de riesgo. Un día deciden salir a caminar o trotar para bajar de peso y se extralimitan al punto de que pueden desarrollar crisis de presión arterial alta,  arritmias cardiacas, infartos o muerte súbita durante el ejercicio o en el reposo. En los más jóvenes las causas son enfermedades congénitas del corazón como la miocardiopatía hipertrófica, que obstruye la expulsión de sangre hacia la aorta, y que también puede ser asintomática.  La displasia arritmogénica del ventrículo derecho, la hipertrófica del ventrículo izquierdo, la insuficiencia aórtica, anomalías congénitas de las arterias coronarias, etcétera.

Cómo prevenir:
Los clubes, las federaciones deportivas, asociaciones, etcétera,  deben reclutar a sus deportistas después de haber practicado los siguientes exámenes:

  • Historia clínica completa con énfasis en antecedentes personales como presencia de soplos cardiacos, presión alta, fatiga, desmayos, falta de aire o dolor en el pecho asociados al ejercicio.
  • Antecedentes familiares relacionados con muerte súbita o enfermedades cardiacas.
  • Examen físico para detectar soplos cardiacos de los pulsos arteriales, presión arterial, rasgos de enfermedades congénitas.
  • Exámenes de laboratorio para control de lípidos, azúcar, pruebas renales y hepáticas,  radiografía de tórax simple, electrocardiograma de reposo, prueba de esfuerzo, ecocardiograma, pruebas de función respiratoria. Esta investigación no solo debe practicarse a deportistas sino también a quienes son sedentarios mayores, quienes  deciden practicar deportes o hacer ejercicios.

Es importante mencionar que la prueba de esfuerzo tiene un valor diagnóstico muy serio en relación con el riesgo de muerte súbita, esta valoración toma en cuenta mucho el comportamiento de la frecuencia cardiaca.

En varios trabajos publicados por un autor en la revista New England Journal Of Medicine 1994-2005 se hace hincapié que en las personas saludables el comportamiento de la frecuencia cardiaca durante el ejercicio y la recuperación tiene un alto valor de sospecha de llegar a una muerte súbita.

Si la frecuencia cardiaca durante el ejercicio se incrementa demasiado sobre la calculada para su edad, el riego es alto. Igual sucede si no aumenta lo suficiente (excepto atletas) o si en el reposo después de la prueba la frecuencia no disminuye sino que se mantiene alta. Estos datos deberían ser tomados en cuenta por los médicos de los clubes que agrupan deportistas y también por personas, sobre todo mayores de 30 años, que por primera vez van a realizar alguna actividad física. Siempre es mejor prevenir que lamentar.


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