Susan Sontag, autora estadounidense ya fallecida, decía que solo existen dos reinos, dos ciudadanías: la salud y la enfermedad. En la obra La enfermedad, del venezolano Alberto Barrera Tyszka, Premio Herralde de Novela 2006, se recuerda aquella frase. Narrador, poeta, guionista y biógrafo nacido en 1960, residente por años en México y radicado nuevamente en Caracas, Barrera parece construir a partir de este pronunciamiento de Sontag el argumento de su libro, que se alzó con el galardón entre un total de 172 originales.
“Lo que quería era la publicación. Porque lo que hacen en este premio es que entre los finalistas agarran y publican tres. Era lo que realmente anhelaba. Somos tres escritores que a veces nos reunimos los viernes en Caracas a conversar, a hablar mal de los editores, sobre todo (risas). Uno de ellos envió su novela al premio Tusquets y yo dije voy a enviar la mía al Anagrama. Pero no pensé: es buena y va a ganar. Aunque obviamente sabía que no era una basura, porque de lo contrario no la habría mandado”, comentó Barrera recientemente, durante la visita que hizo a Guayaquil para promocionar su obra.
Es una novela corta, de apenas 168 páginas. Posee una narrativa ágil, veloz, que también busca profundidad. Y aunque toca un tema árido, como la enfermedad, leerla resulta entretenida por la forma en que el autor la ha construido. Intercala dos historias, ambas conectadas con el doctor Andrés Miranda, quien es partidario de decirle siempre la verdad al paciente, por muy fuerte y desesperanzada que sea.
Este médico, que creció solo con su padre, porque su madre murió cuando él era niño en un accidente de avión, un día descubre que su progenitor, que ya ronda los 70 años, tiene cáncer terminal. Y es ahí cuando su forma de pensar entra en contradicción: ¿Cómo actuar? ¿Cómo enfrentar esta realidad? ¿Tiene valor para decirle a su padre la verdad? “La enfermedad también es un acto desleal, una infidelidad inaceptable”, dice uno de los personajes.
Esta novela, que nos enfrenta con nuestra fragilidad, se matiza con otro ingrediente: Andrés tiene un paciente hipocondriaco, que busca la atención permanente del médico, pero este anda inmerso en la enfermedad de su padre. El hipocondriaco lo llama por teléfono, luego le envía correos, lo acosa. Pronto entran en juego otros personajes: la secretaria del médico, la amiga de la secretaria.
Es una obra de múltiples voces, que se desarrolla en Venezuela. Están, además, la esposa del médico, sus hijos, la empleada de su padre.
La narración se desplaza a veces hacia ese país que pese a su bonanza tiene un gran número de pobres y hay incluso pincelazos del presidente Chávez.
La enfermedad fue designada a principios de año por la editorial Popular de China como la mejor novela escrita en español, junto con la obra Pasiones griegas, del autor chileno Roberto Ampuero. El premio consiste en que ambos libros serán traducidos al mandarín, “hecho que para uno es sorprendente, porque es una de las lenguas más raras”, expresó Barrera. “Siempre digo: quiero un fracaso editorial en China, pensando que eso de todas maneras supone un millón de lectores”, bromeó.
Este autor es conocido también por su faceta de guionista de telenovelas (Nada personal, Aunque mal paguen, entre otras) y por haber escrito, junto con su esposa, la periodista Cristina Marcano, la biografía titulada Hugo Chávez sin uniforme.