El que Vanu Bose fuera hijo de un ingeniero legendario no le ganó ninguna misericordia cuando presentó su gran idea en una conferencia técnica, en 1996. El trabajo de posgrado de Bose en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) involucraba el uso de software para manejar la función de radio en un teléfono celular.
Recuerda que después de que demostró exitosamente su tecnología, un miembro del público se levantó y desestimó la idea al decir: “¡Felicidades! Acabas de inventar el teléfono celular más caro del mundo”.
Bose, un hombre de buen temperamento, ignoró la crítica. Esperaba que con el tiempo, la creciente velocidad de procesamiento de los chips volvería más económicos a teléfonos así.
Sin embargo, él no quería fabricar los teléfonos. Quería rehacer la estación base inalámbrica, los cimientos de las redes celulares del mundo, al volverlas sistemas que corren principalmente con software.
La mayoría de nosotros no considera a los teléfonos celulares como radios, pero lo son. Cualquier aparato inalámbrico utiliza la radio.
Idear una forma de operar la radio con software tiene obvias ventajas potenciales: primero, es más fácil y más barato actualizar software que enviar a los técnicos de campo a las torres de celular a agregar componentes.
Y una radio basada en software —la industria la llama radio definida por software— podría manejar múltiples señales de celular al mismo tiempo, de la misma manera en que una computadora corre un navegador, un procesador de palabras y una hoja de cálculo al mismo tiempo.
Así que, en teoría, dejar que las compañías celulares dieran cabida a un nuevo espectro o tecnologías mediante actualizaciones de software podría ampliar la cobertura y los servicios mientras que posiblemente disminuiría lo que se paga por ellos.
Esa promesa impulsó a Bose a iniciar una compañía, en 1998, mientras aún estaba en la escuela de graduados. La llamó Vanu Inc.
La compañía se mantuvo principalmente con contratos militares para desarrollar aparatos de radio basados en software. Luego, cuando la tecnología de semiconductores económica se puso al corriente con las necesidades de su software, fue capaz de buscar mercados comerciales. Ahora tiene varios clientes para las estaciones de base inalámbrica AnyWave de la compañía. Compañías bien establecidas, como Motorola y Ericsson, ahora usan elementos de radio definida por software para sus estaciones base. Pero Bose fue el primero en llegar al mercado con software que podía manejar múltiples redes con el mismo equipo.
La radio de software parece ofrecer una elegante solución a lo que ha sido un problema molesto: cómo hacer que un simple auricular, como un teléfono celular, se comunique a través de redes múltiples.
Por ejemplo, el estándar GSM, o sistema global para la comunicación móvil, es usado extensamente en Europa, y comunmente en Estados Unidos por AT&T. Pero no funciona con teléfonos hechos para el estándar CDMA, o acceso múltiple a la división de código, que se utiliza en Estados Unidos por Verizon y otros, y es popular en Corea del Sur.
El software de Bose hace posible que la red cambie automáticamente de modalidad.
Con el tiempo, a la compañía le gustaría enfocarse en vender su software a otros negocios que construyen estaciones base.
Eso posicionaría a Vanu para convertirse en “la Microsoft de la industria de estaciones base inalámbricas”, dijo Bruce Sachs, socio general de Charles River Ventures, que recientemente invirtió dinero en una ronda de financiamiento, de ocho millones de dólares, para Vanu.