El decreto presidencial que eleva al 99% la participación del Estado en los ingresos extraordinarios de las petroleras privadas, generará en el país un ingreso adicional de 69 millones de dólares mensuales. Así lo aseguró hoy el ministro de Minas y Petróleos, Galo Chiriboga.
Este cálculo, que prevé un ingreso adicional anual de entre 830 y 849 millones de dólares, se basa en una producción promedio de 5'500.000 barriles mensuales por parte de las petroleras contratistas, explicó Chiriboga.
De acuerdo a Chiriboga, no habrá ningún inconveniente en el aspecto legal con las petroleras extranjeras "porque no hay ninguna modificación al contrato".
Lo que se mofica, señaló, es "un efecto de los contratos producidos por el mercado, y por lo tanto el interés de la tasa incremental. Antes se llevaba por lo menos el 50% las privadas, hoy baja esa participación a un 1%. De tal manera que no hay modificación de contratos, simplemente una modificación sobre el incremento extraordinario de los precios (en el mercado)".
En diálogo con Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil), el Ministro destacó que siempre se trabajó en favor de petroleras. "Si bajaba el precio del petróleo, el Estado ecuatoriano tenía que compensar a las empresas".
Diálogo abierto
Para el Secretario de Minas lo ideal es dialogar. Por ello invitó a las empresas petroleras que se sienten incómodas o afectadas con este modelo de contrato, a discutir otro, "y me permito ya sugerirles que discutamos el contrato de prestación de servicios, pero superando los problemas que antiguamente tenía este contrato, en el que no había modelos deficientes sobre las inversiones que hacían las empresas".
En caso de que las firmas no quieran ceder o amenacen con irse, el Ejecutivo no dará un paso atrás sobre esta medida, subrayó Chiriboga antes de descartar que las petroleras vayan a replicar de esta forma. "Los admnistradores de las empresas petroleras son administradores profesionales que saben que hay cambios en los mercados, y que cuando hay cambios en los mercados, hay que ajustar los contratos, y no solo aquí".
Finalmente, subrayó que pasar a este contrato será "bueno tanto para el Estado como para las empresas, pero superando los inconvenientes que en materia de control de inversiones tuvieron los contratos anteriores", cuando, añadió, los controles sobre las inversiones y los gastos que las empresas petroleras reportaban al Estado muchas veces no coincidían con la realidad.