El Senado aprobó este viernes un proyecto de ley que permitirá a funcionarios consulares exigir muestras de ADN a inmigrantes que intenten unirse a sus familiares en el país galo, entre otras medidas para limitar los ingresos de extranjeros.
Algunas de las propuestas, entre ellas una exigiendo la prueba de ADN, fueron atemperadas en relación a una versión previa aprobada en la Asamblea Nacional, la cámara baja, hace dos semanas.
El voto del Senado envía ahora el texto a un comité parlamentario que intentará zanjar las diferencias entre dos versiones antes de devolverlo a ambas cámaras del parlamento para otra ronda de votaciones.
El proyecto, que fue aprobado en el Senado por 188 votos a favor y 135 en contra, permitirá a los funcionarios consulares en embajadas francesas exigir pruebas de ácido desoxirribonucleico a personas que intenten obtener visas de largo plazo a fin de unirse a miembros de su familia en Francia. Se aseguró que las pruebas serán voluntarias.
La medida intenta demostrar los vínculos familiares en casos donde las autoridades tengan dudas acerca de la autenticidad del certificado de matrimonio, certificado de nacimiento o cualquier otro documento oficial presentado.
La versión del Senado limitará el uso de pruebas de ADN a solicitantes que intenten demostrar la relación con su madre. En la Asamblea Nacional, la prueba abarcaba distintas líneas de consanguineidad.
Críticos del proyecto en la Asamblea Nacional dijeron que las pruebas de ADN eran injustas pues exigían a los solicitantes pagar hasta 300 euros (420 dólares) para realizarlas. En la versión del Senado, será el estado francés el encargado de financiar sus costos.
El presidente conservador Nicolas Sarkozy respalda esas pruebas de ADN y favorece limitar el ingreso de inmigrantes imponiendo cuotas por región. Los críticos dicen que esas pruebas son una forma de discriminación y traicionan los valores humanitarios que los franceses dicen defender.