El controvertido dirigente deportivo Manuel Burga fue reelegido este viernes como presidente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), pero su triunfo fue desconocido de inmediato por el estatal Instituto Peruano del Deporte (IPD).
Burga, quien presidirá la FPF hasta 2010, venció al ex vicepresidente de Sporting Cristal, Federico Cúneo, por 26 votos contra 11 en una votación de los delegados de los clubes profesionales y departamentales del país.
Estos comicios electorales se desarrollaron bajo la supervisión del dirigente uruguayo Eugenio Figueredo, quien llegó a Lima en calidad de veedor de la FIFA.
Burga es un dirigente con el raro privilegio de tener en contra a casi toda la prensa deportiva y a los equipos de la primera división del fútbol peruano, pero cuenta con el respaldo de los clubes de provincias.
Recientes encuestas muestran que el reelecto dirigente es considerado abrumadoramente por la opinión pública como el culpable de los fracasos del fútbol peruano a nivel internacional, que está ausente de un mundial desde la cita de España-1982.
"Este triunfo ha sido una demostración de un acto democrático digno de ejemplo y lo único que pido es disculpas a la afición peruana por aquellos malos resultados que hemos tenido y cuya responsabilidad política debo asumir", dijo Burga.
Arturo Woodman, presidente del IPD, desconoció la elección y dijo que Burga no estaba apto para ser candidato por estar castigado al no ajustar los estatutos de la FPF a la ley peruana del deporte.
"La FPF tiene que cumplir disposiciones que emanan de la ley peruana y el IPD tendrá que desconocer la elección", manifestó.
Refirió que la intención del IPD no es poner en riesgo a la FPF con una posible desafiliación de la FIFA, pero sí de hacer cumplir y respetar las leyes peruanas.
"La FIFA es la organizadora del campeonato mundial y podría desafiliar al Perú y no jugar las eliminatorias, pero todo este problema lo ocasionó Burga por su terquedad", subrayó el responsable del IPD.