Estados Unidos brinda atención médica deficiente a los indocumentados detenidos y en algunos casos pone en riesgo sus vidas, denunció este jueves la organización Human Rights Watch (HRW).
"Hay unos 30.000 inmigrantes detenidos en cientos de prisiones en todo Estados Unidos", indicó Megan McLemore, del programa hiv/sida de HRW.
Según Mc Lemore, "el gobierno norteamericano no tiene idea de cuántos inmigrantes detenidos tienen VIH o sida, cuántos necesitan tratamiento y cuántos reciben asistencia".
HRW considera que el Departamente de seguridad interior (Homeland Security) es responsable por la falta de un patrón común de asistencia médica aplicado conforme a los requerimientos nacionales e internacionales.
"Los detenidos en diferentes centros reciben diferentes niveles de atención médica", explicó McLemore. "Los inmigrantes están recibiendo poca atención, están sufriendo y en algunos casos están muriendo", advirtió.
HRW considera que se necesita una supervisión federal más importante para asegurarse que el departamento de Seguridad Interior cumpla con sus obligaciones y provea la asistencia adecuada a los inmigrantes detenidos.