En Tena los indígenas y campesinos estaban confundidos al momento de votar.
Las mujeres de esta localidad aprovecharon las primeras horas de la mañana para acercarse a sufragar, no así los hombres que esperaron en su mayoría el mediodía.
Hilda Ocampo, de 32 años, quien se acercó a sufragar a las 08:00, dijo no haber tenido inconvenientes porque la mesa ya estaba instalada.
El proceso comenzó con diez minutos de atraso por la demora en la conformación de las Juntas Receptoras del Voto. El atraso se dio por la ausencia de los integrantes de las mesas y por material incompleto en algunas de ellas.
María Garcés, de 22 años, estuvo antes de las 07:00 para sufragar, en el Instituto Tena, donde se efectuó el acto de inauguración. Sin embargo, tuvo que esperar hasta que se instalara la mesa en la que le tocaba sufragar, porque aún no se terminaban de colocar los biombos y contar las papeletas nacionales y provinciales.
El coliseo de la escuela Jorge Rossi, de la parroquia Cotundo, del cantón Archidona (a 20 minutos de Tena), fue uno de los recintos que más votantes presentó. En todo el proceso participaron dos observadores de la Unión Europea.
Mario Godoy, de 50 años, también fue otro de los primeros en votar, con la esperanza –indicó– de que la Constituyente genere un cambio.
Cerca de las 11:00 comenzó a caer una ligera llovizna, que no afectó el desarrollo de los comicios. Indígenas y campesinos tardaban más de quince minutos en sufragar porque demostraban confusión, según los coordinadores de las juntas.
Los simpatizantes de Gilmar Gutiérrez, candidato nacional de Sociedad Patriótica (PSP), alteraron el clima de civismo.
Al momento de acudir a votar, a las 08:00, en el colegio Maximiliano Spiller, militantes de Sociedad Patriótica, vestidos de color rojo, comenzaron a hacer proselitismo a favor de su candidato, según comentó Héctor Silva, coordinador de este recinto electoral.