Lunes 01 de octubre del 2007 Sucesos

Belleza a bajo costo genera riesgos que llevan a la muerte

http://src.eluniverso.com/2007/10/01/0001/10/files/10-01-07-b07-012500.jpg

Lorena Castro y José Borbor, hermana y cuñado de Janina, quien murió al dejarse inyectar un líquido en los glúteos.

Cirujanos afirman que solo ellos están aptos para realizar esos procedimientos médicos.

Como todos los días, el pasado 21 de septiembre Herlinda Janina Castro Sellán, de 27 años, salió a las 08:30 de la casa de su hermana, en el Guasmo norte (sur de Guayaquil), hacia su trabajo en un local de venta de gafas en la Bahía.

Le dijo a su hermana Lorena que se quedaría dos días en la vivienda de una amiga, en el centro, donde el estilista Gary Trujillo Arreaga le aplicaría “unas inyecciones con silicona” para aumentar el tamaño de sus glúteos y que regresaría a casa el siguiente lunes.

Llamada
Sin embargo, esa noche Lorena recibió una llamada en la que le indicaron que su hermana estaba grave en una clínica del centro de la ciudad. “Cuando llegué, mi hermana estaba muerta. Su cuerpo estaba morado”, recuerda mientras observa la fotografía de Janina, quien dejó huérfanos a dos niños de 6 y 7 años.

El jefe del Departamento Médico Legal de la Policía, Juan Montenegro, explica que la joven falleció por un edema pulmonar y cerebral causado por la aplicación de un aceite.

El experto señala que el de Janina no es el único caso. “Cada año fallecen de dos a tres personas por inyectarse este tipo de sustancias tóxicas (aceites) para el organismo y más aún por personas que no tienen conocimientos médicos y en lugares sin la debida asepsia”.

Refiere que las víctimas más frecuentes son homosexuales, que por conseguir en su cuerpo masculino formas femeninas a bajo costo se inyectan aceites y mueren. Algunos, añade, sobreviven con las deformidades.

Montenegro explica que según los resultados de las autopsias practicadas a las víctimas, “lo que les aplican en el cuerpo son desde aceites cosméticos hasta los de alta densidad como los de maquinaria agrícola que utilizan los tractores”.

Lorena tenía desconfianza del tratamiento al que se sometería su hermana. “Le iban a cobrar $ 150 y yo le dije varias veces que no lo hiciera, pero ella estaba empeñada en agrandar el tamaño de sus glúteos para verse mejor. No sé quién le metió esa idea en la cabeza”, expresa. Mientras, el estilista permanece detenido.

Montenegro señala que estos tratamientos deben hacerlos los cirujanos plásticos en quirófanos tras las debidas pruebas de compatibilidad al paciente, ya que  las zonas que se someten a estos procesos  tienen muchos nervios y vasos sanguíneos.

“La gente por verse mejor y ahorrarse dinero se pone en manos de cualquier persona y firma su certificado de defunción“, destaca el médico.

MÁS DATOS: Secuelas

Aplicación
La causa más común de muerte inmediata tras una inyección de silicona es el rechazo inmunológico que provoca que los pulmones se inunden con fluidos o cause una embolia pulmonar.

Reacción
Tanto la respuesta inmunológica como una embolia pueden causar una muerte rápida a no ser que se reciba atención médica urgente.
Sucesos

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.