Los principales partidos políticos de Iraq denunciaron este domingo una propuesta del Senado estadounidense de restarle poder al gobierno central y dárselo a las provincias, afirmando que obstaculizará la estabilidad del país.
La propuesta de los legisladores estadounidenses prevé conceder la mayor parte del poder iraquí a las regiones étnicamente divididas en todo el territorio.
Los partidos, tanto chiíes como suníes, expresaron que el plan quitará soberanía a Iraq y sugirieron que el parlamento redacte un proyecto de ley para prohibir de manera permanente la división del país en regiones étnicas o sectarias.
Esta propuesta estaba basada en una lectura incorrecta y en estimaciones irrealistas del pasado, el presente y el futuro de Irak, de acuerdo con un comunicado leído por Izzat al-Shahbandar, representante de la Lista Nacional Iraquí, un partido político laico, durante una rueda de prensa.
(La propuesta) se opone a todas las leyes de la comunidad internacional y las instituciones legítimas que protegen todos los derechos de la gente en autodeterminación, forjando su futuro y defendiendo su unidad y soberanía, sostuvo.
Agregó también que la comunidad internacional debería denunciar la propuesta y apoyar a Iraq en sus crisis y sus esfuerzos de restaurar la seguridad y estabilidad en todas sus áreas.
Por otra parte, un juez demoró el proceso judicial de un segundo francotirador estadounidense acusado de la muerte de dos civiles iraquíes desarmados. La decisión tuvo lugar un día después que un panel militar condenó a Jorge G. Sandoval, de 22 años, a cinco meses de prisión por su participación en los crímenes.
La violencia sectaria, mientras tanto, mató a otras 40 personas el sábado en Iraq, con una serie de ataques en la ciudad de Mosul, en el norte del país. Allí, murieron 14 personas.
Dos soldados estadounidenses, en tanto, murieron por disparos: uno en la provincia de Diyala, al norte de Bagdad, y el otro en un distrito del sur de la capital.