- SEP. 23, 2007 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
El planteamiento del Gobierno de que las verificadoras sigan dando su servicio en las aduanas por tres meses más divide al Congreso Nacional.
Mientras el PSC, Sociedad Patriótica, Prian y Pachakutik consideran que se debe insistir en el texto aprobado por la Legislatura, que determinó que las verificadoras deben desaparecer de manera inmediata, hay sectores como la Izquierda Democrática y la Unión Demócrata Cristiana que anuncian el allanamiento a la objeción parcial del Ejecutivo.
La Comisión de lo Tributario, Fiscal y Bancario se reunirá la próxima semana para elaborar un informe respecto a esas nueve observaciones a las reformas a la Ley de Aduanas, que otorga a la administración de la Corporación Aduanera Ecuatoriana (CAE) toda la responsabilidad del aforo físico de las mercaderías que ingresan al país y elimina la verificación en origen que está en vigencia.
Pero el Gobierno consideró que la desaparición de las verificadoras debe esperar un proceso de 90 días para la transición, así como la aplicación del sistema de rayos X para el control de la CAE por 150 días.
El diputado Raúl Ilaquiche, de Pachakutik, dijo que se debe ratificar en la desaparición inmediata de las verificadoras, y que en el resto de observaciones podrían allanarse.
El socialcristiano Clemente Vásquez dijo que la desaparición súbita se adoptó luego de conocer del presidente ejecutivo de la CAE que tiene listo el proceso para que esa entidad asuma el aforo físico. Recalcó que el Estado debe pagar por el aforo físico de las mercaderías y no los importadores, en caso de que la CAE contrate o concesione el servicio de verificación, por lo que el texto debe ser ratificado.
John Argudo (ID) comentó que recomendará a su bloque el allanamiento, además el periodo de 90 días para la transición del nuevo sistema de verificación de las mercaderías fue una propuesta del bloque.
Diego Ordóñez (UDC) también dijo que aceptará la objeción, aunque para él la solución a la corrupción en las aduanas no se soluciona con el traslado del aforo a cargo de la CAE.