Reconstrucción.
Los vehículos volvieron el jueves anterior al módulo del estacionamiento del aeropuerto de Madrid-Barajas, que quedó destruido el pasado 30 de diciembre por la explosión de una furgoneta bomba colocada por ETA, que mató a los ecuatorianos Carlos Palate y Diego Estacio.
La obra fue inaugurada por la ministra de Transportes, Magdalena Álvarez.
Las dos plazas donde murieron Palate y Estacio permanecerán vacías y en ellas se han colocado sendas medias columnas con dos placas conmemorativas en las que se lee: “En recuerdo de Diego Armando Estacio” y “En recuerdo de Carlos Alonso Palate”.
La Ministra se dirigió en primer lugar a la plaza número 403, de la planta 0, donde Palate había estacionado su vehículo minutos antes de que explotara la furgoneta en la mañana del 30 de diciembre, y donde el Gobierno ha colocado un monolito en su recuerdo.
Posteriormente fue a la primera planta, donde en la plaza 614 se ha instalado también una “columna seccionada” con una placa con el nombre Diego Armando Estacio, en homenaje a su memoria.
Recordó “a todos los que han sido víctimas de la barbarie terrorista”, y expresó su pesar, afecto y solidaridad a las familias de Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate, así como a quienes resultaron heridas en el atentado de Barajas.
La Ministra expresó su “emoción contenida y el dolor aún latente” por el atentado, y sostuvo que “los demócratas sabemos reaccionar frente al infortunio con firmeza y determinación”.
El aparcamiento fue abierto tras varios meses de trabajos que costaron unos 30 millones de euros ($ 42,3 millones).