- SEP. 21, 2007 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
QUITO. Walter Poveda (i), gerente del BNF, firmó convenios para la venta de harina subsidiada con representantes de molineras.
Industrial Molinera, de Álvaro Noboa, no es parte del acuerdo y dijo que subsidiará a su cuenta la harina.
Molinos Quito, Molinos San Luis, Falimensa e Industrial Harinera fueron las primeras empresas en firmar con el Banco Nacional de Fomento (BNF) los contratos de adquisición de harina, mediante los cuales se beneficiará con un subsidio de $ 3,25 (por quintal) a los panificadores del país.
El acuerdo entre los industriales y el Gobierno se logró el miércoles pasado en Guayaquil y se extenderá por los próximos 15 días. Su objetivo es conseguir que baje el precio del pan, que desde el último mes se incrementó hasta en dos centavos.
Con la firma de los documentos, los panificadores podrán comprar el quintal de harina de trigo a $ 22, en las once industrias que participan del acuerdo; y por el mismo saco, los molinos recibirán $ 25,50 del BNF.
El gerente de la entidad, Walter Poveda, explicó que la entidad tiene ya los recursos para la compra del insumo del pan a las molineras, esto es: $ 770.000.
Sin embargo, para formalizar la compra, las industrias esperan los comprobantes de venta del BNF, que serán distribuidas de acuerdo al número de clientes usuales de cada empresa.
Con la entrega de las facturas, se iniciará la venta inmediata, aseguró Diego Córdoba, gerente financiero de Molinos San Luis, empresa que cuenta con unos 200 clientes (panaderos) en Carchi, Imbabura, Pichincha, Cotopaxi y Tungurahua.
Pero la venta subsidiada también puede generar problemas. Por un lado, para algunos panificadores será imposible comprar de contado la harina, como establecen los contratos, pues muchos realizan adquisiciones a crédito de 30 y 40 días.
Patricio Rodríguez, gerente de Molinos Quito, coincide con este criterio y advierte que otro inconveniente podría ser que entre los compradores no solo estén los panaderos, sino también panificadores industriales, mayoristas y minoristas que redistribuyen el producto.
En esta primera etapa se espera abastecer la demanda de 11.000 toneladas de harina; para una segunda fase, los industriales y el ministro del Litoral, Ricardo Patiño, deben definir un nuevo precio para igual cantidad de toneladas.
Poveda adelantó que este nuevo encuentro se cumplirá la próxima semana. Para hoy se prevé la firma con Molinos Superior, Electro Moderna S.A. y Grupo Moderna; y en los días siguientes con Molinos del Ecuador, Miraflores, Molinos Fénix y Molinos Tilulum.
De este acuerdo no participará Industrial Molinera, perteneciente al empresario y candidato a asambleísta Álvaro Noboa (Prian). Inclusive, también venderá el saco a $ 22.
Ayer, en Guayaquil, Noboa anunció que subsidiará de sus propios costos el producto. “No vamos a esperar el subsidio del Gobierno (...) de mi propio bolsillo, de Industrial Molinera, a todo aquel que sea panadero, mas no intermediario mayorista, se le venderá al contado a 22 dólares la harina”, recalcó.
Al respecto, Segundo Yerovi, de la Asociación de Maestros Panificadores de Guayaquil, sostuvo que a los panaderos no les importa la marca, sino que el producto les llegue barato.
DETALLES: Precio del pan
Reducción
Pedro Miranda, de la Federación Nacional de Panificadores, gremio que fue parte del acuerdo, mencionó que una vez que adquieran la harina a $ 22, bajará el precio del pan popular de 60 gramos en uno y dos centavos de dólar, es decir que la unidad, en promedio, costará $ 0,05.
Locales
En varias panaderías de Guayaquil, sin embargo, el precio llega hasta los $ 0,09.