Miércoles 19 de septiembre del 2007 Cartas al Director

Muerte en estadio I

Desde hace muchos años vienen alertando, periodistas deportivos serios, de que una tragedia como la ocurrida en el último Clásico del Astillero jugado en el estadio de Barcelona, podía suceder en cualquier momento.

No considero responsabilidad del Club ni de la Asoguayas la forma como se dieron los hechos –a parte del asesino que disparó la bengala que terminó con la vida de un inocente niño–, creo que existen dos individuos que están influenciando indirectamente en el cometimiento de estas barbaridades. El uno es “su majestad” quien constantemente fomenta y ha conseguido un creciente odio entre clases sociales, y es este uno de los principales motivos de que se haya disparado un proyectil, directamente desde un área del estadio conocida como “popular”, hacia un sector que se podría considerar destinada a los “pelucones”.

El otro sujeto es quien con la finalidad de congraciarse con los equipos de su región, concedió amnistías a futbolistas que actuaron en su momento de manera criminal dentro de una cancha de fútbol, tal como sucedió con los jugadores de la LDU de Quito, y que por suerte del destino no ocasionaron la muerte de un jugador del Barcelona y de que los ánimos caldeados no hayan trascendido hacia los espectadores. Aquí cabe bien lo que siempre se asevera, “debe haber un muerto para que las autoridades tomen medidas al respecto”.

Eduardo Santos Puig,
Guayaquil

La muerte del niño Carlos Cedeño, en el estadio Monumental de Barcelona, no puede quedar en la impunidad. Los máximos dirigentes de la barra, de donde salió el petardo asesino, tienen la obligación moral y legal de entregar al responsable; de lo contrario, deben ser enjuiciados por ser cómplices y encubridores del homicidio del menor.

Francisco Velasco,
Guayaquil

No puede ser posible que la Policía no actúe en contra de barras que siempre provocan desmanes en cualquier estadio del país.

Desmanes con heridos y asfixiados ya ha habido antes, ahora fue con la muerte de un inocente. No es posible que se lance esa clase de proyectil directamente con intención de agredir a integrantes del equipo contrario, ni que esa clase de gente ingrese esos proyectiles a vista y paciencia de la Policía. ¿Dónde están los operativos de seguridad? No más agresiones, no más de estas barras.

Fernando Mora,
Guayaquil

Cartas al Director

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.