- SEP. 17, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
A veces en la tele se deben montar “dramatizados” o recrear escenas para obtener las imágenes que acompañen a una nota de impacto. Pero hay cosas que no se deben simular. Algo que nunca pasó, por ejemplo. Pero los límites entre ficción y noticia, en cierta televisión son cada día más difusos. Eso sucedió con Televisa, en México.
A las 14:20 del viernes pasado llegó personal sanitario a un barrio en Tampico. De inmediato comenzaron a armar el equipo para fumigar, ocho hombres se colocaron las mascarillas adecuadas y cargaron sus motomochilas en la espalda.
Al lugar comenzaron a llegar residentes del lugar y algunas personas agradecieron al personal que acudiera a fumigar.
Todo indicaba que se trataba del arranque de la etapa de fumigación de las zonas inundadas de Tampico, sin embargo, a los pocos minutos quedó al descubierto que solo se trató de una simulación.
Después de realizar un par de entrevistas y de que su camarógrafo tuvo las tomas de apoyo suficientes, el enviado especial de Televisa hizo una señal a los fumigadores y a la jefa de Sanidad.
Inmediatamente, la brigada detuvo su trabajo, recogió el equipo y se retiró del lugar.
-“Muchas gracias, me saludas al doctor”, se despidió el enviado de Televisa.
Bueno, si pudieron simular una democracia durante décadas. Esto podría ser casi una travesura, si no fuera porque se burlaron de las víctimas de una inundación. ¿Ética? ¿Cuál ética?