- SEP. 16, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
¿Cuál es la noticia? ¿La figurita de la empresa celular o la imagen borrosa?
¿Alguien puede describir todo lo que pasa en la pantalla del ‘Noticiero Uno’?
La pantalla partida en tres de Gamavisión es lo que perdurará en la memoria de las entrevistas matutinas.
Multiplicación. La pantalla dejó de ser algo sólido y unitario. La información multiplicada es la norma.
Y en el principio fue la pantalla. Un cuadrado algo redondeado y de estructura convexa. En ese espacio se realizaba la televisión. Allí desembocaban los procesos técnicos, la industria, el mercadeo, el trabajo de decenas de personas, la creatividad o la falta de ella (esto, la mayoría de las veces).
Pero desde hace algún tiempo la pantalla ya no es la misma. Esa totalidad ha perdido solidez, se ha licuado o se ha vuelto gaseosa. El territorio antes total ahora es una parcela de fragmentos.
Los filósofos de la (ya superada, dicen muchos) posmodernidad anunciaban precisamente eso: la Historia como un relato único había saltado en pedazos. El Ser ya no tiene esencia, solo es su propio rastro. Como se decía en una revista especializada: “En los ambientes de vanguardia todo mundo te habla hoy contra la razón y contra la lógica. No hay explicación racional, no hay ciencia que valga, dicen. Sobre todo, se rechaza cualquier sistematización que pretenda englobar una totalidad, o cualquier fundamentación...”.
Esos atributos de lo que han llamado (también) “la modernidad líquida”, muchos teóricos los atribuyeron a la mediatización de las sociedades. En especial a la televisión. Tal invento, decían, hace que la gente ya no piense en forma lineal, lógica y racional. El discurso televisivo es circular, fragmentado, caótico. Cuando uno mira TV pasan cientos de imágenes sin apenas detenerse y sin fórmula de continuidad. Se construye, de esa manera, otra forma de ver el mundo que no pasa por la lógica tradicional.
La fragmentación ya no solo es una consecuencia de la televisión, ahora ha llegado a sus entrañas: a la misma pantalla. El territorio donde la televisión se realiza contiene multiplicación de imágenes, caos, mezcla incoherente.
No hay mejor ejemplo de lo dicho que la pantalla del ‘Noticiero Uno’.
Examinémosla:
La parte superior está ocupada por una banda negra. Sigue a la izquierda el logotipo del auspiciante del noticiero. A la misma altura, pero del centro a la derecha, corren titulares e informaciones. Bajo este banner van las imágenes de la noticia, que a su vez pueden contener frases indicativas y la ciudad donde se origina. Se cierra este espacio con otra serie de titulares inferiores enfocados, generalmente, en el deporte.
¿Le pareció complicado? No hemos acabado: el sector izquierdo de la pantalla tiene una composición igualmente barroca. Bajo el logotipo de la empresa de celulares que financia el espacio está el menú noticioso que después se desplegará en el centro (descrito antes). Una presentadora aparece en una micropantalla inferior anunciado el menú noticioso descrito arriba.
De esta forma, se crea la ilusión de estar accediendo a un cúmulo de información. A una oferta superior en número (dejemos la calidad, por un momento) de noticias. Es un espejismo. La información circula repetitivamente. Casi siempre son frases sueltas que apenas informan algo.
Si bien el caso del ‘Noticiero Uno’ es paradigmático acerca de la fragmentación de la pantalla, la tendencia es general. En TC, por ejemplo, las animaciones que promocionan sus programas y telenovelas bien pueden ocupar todo el tercio inferior de la pantalla.
En RTS se produce el caso de que la información internacional del noticiero debe compartir “mitad-mitad” el espacio con las imágenes de un spot publicitario, al punto de que las imágenes del “resumen de la CNN” ya prácticamente no tienen importancia. La violencia terrorista, los terremotos o las inundaciones nada pueden ante el personaje cool que mueve su afro mientras habla por celular.
En Teleamazonas aparecen juegos y trivias que invitan a mensajear. O bien se promueve el resto de la programación.
¿Y qué decir del “mensajea”? Las frases de amistad, amor, los requerimientos de amor, amistad o sexo desfilan en el espacio líquido o también gaseoso de la actual televisión.
Si la televisión fragmentó la visión del mundo. Hoy el mundo le devuelve el favor a la tele fragmentado la pantalla. Llegará un momento en que se sobrepondrán imágenes simultáneamente. Mientras más se agrandan las pantallas, existen más posibilidades de no dejar vacío ni un centímetro.