- SEP. 12, 2007 - Foto - Gente - EL UNIVERSO
El príncipe Felipe, heredero de la corona española, y su esposa Letizia Ortiz serán fieles a la tradición de la familia real y el próximo miércoles pedirán a la virgen de Atocha de Madrid protección para la infanta Sofía, su segunda hija.
Como hicieron el 7 de junio del año pasado con su primogénita Leonor, los príncipes de Asturias llevarán ante la imagen de la patrona de la corte a la pequeña Sofía -que nació en Madrid el pasado 29 de abril- díez días antes de que cumpla los cinco meses.
Será la tercera vez que los príncipes vayan juntos al templo madrileño donde se venera a la virgen de Atocha, porque también acudieron inmediatamente después de contraer matrimonio en la catedral de La Almudena de Madrid el 22 de mayo de 2004.
Aquel día ofrecieron a la imagen bizantina de la virgen el ramo de novia de la ya princesa de Asturias.
La virgen de Atocha fue proclamada protectora de la familia real y de la monarquía española en 1643 por el rey Felipe IV, aunque el origen de esta devoción real se sitúa en el Rey Alfonso VI, en el siglo XI, cuando se calcula que fue construido el primer templo.
La pequeña imagen bizantina de Nuestra Señora de Atocha, que la leyenda apunta que llegó a España desde Antioquía en el siglo X, siempre se salvó de los pillajes a los que el templo fue sometido.
La imagen, que lleva una diadema simple en la cabeza, está en actitud sedente sobre un trono y sujeta al niño Jesús con la mano izquierda, mientras que con la derecha sostiene una manzana, signo de la redención.
Habitualmente se venera en su camarín sin manto, corona ni condecoraciones, aunque en las grandes ocasiones, como el día en el la princesa depositó su ramo de novia, muestra la Insigne Orden del Toisón y la Real y Distinguida Orden de Carlos III.