- SEP. 10, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Carlos Vera cuestiona al público de Libri Mundi: ¿por qué después de que me pasé a la política, nadie me reemplazó en la TV? ¿Por qué permitieron que regresara sin que nadie tomara la posta?
Hace algún tiempo escribí que había una falta de renovación generacional en la TV ecuatoriana, las palabras de Carlos Vera parecen confirmarlo. Ahora creo que hay que afinar el análisis, no es que no existan periodistas nuevos en la pantalla, el problema es que no tienen el peso suficiente. ¿Por qué?
No es falta de talento, sino de atrevimiento, de capacidad de provocación, de generar cambios alrededor sin que importe mucho la opinión del poder, cualquiera sea su forma (en especial de quienes dicen saber cómo se hace televisión).
En la TV vemos que los juniors que van adquiriendo protagonismo no dicen nada contundente, no hacen ningún periodismo de peso. Se limitan a estar ahí, a hacer carrera y ser tomados en cuenta para presentadores de noticias.
No es solo su culpa. Sin desmerecer a nadie, los mejores periodistas hace rato se alejaron de la TV, porque vieron que los ejecutivos de los canales simplemente prefirieron rostros bonitos a profesionales con personalidad, provocadores, que tengan algo que decir.
En ese sentido, la generación de los Vera, Ortiz, Oquendo, Ehlers, Barriga, fue una curiosidad que no hizo escuela y ahí lo cuestionable.
Ahora, solo queda lo bonito, pero sin contenido. ¿Y puede haber un periodismo que no diga nada?