¿Por qué Ecuador no despega? Tenemos excelentes recursos naturales, estamos bendecidos por la naturaleza al no sufrir catástrofes como tifones, huracanes; hay más universitarios ecuatorianos de los que existían 20 años atrás. Gozamos de buenas tierras y, por ende, de excelentes cultivos; todo el año se puede sembrar; nuestra gente en el exterior es reconocida como buenos trabajadores; tenemos el nivel de calidad en nuestras leyes que cualquier país europeo.
¿Entonces, cuál es nuestro defecto? Cuando estamos en nuestro país esperamos y queremos que el mandatario de turno nos saque de la miseria sin tener que hacer nada a cambio. Cuando vamos a la Iglesia pedimos favores, pero no ofrecemos nada a cambio. Cuando tenemos un problema nos desgastamos en buscar al culpable para deslindar responsabilidades, y nos quedamos sin energía para encontrar la solución.
Queremos hacernos ricos de la noche a la mañana con el menor esfuerzo y el máximo reconocimiento de la sociedad. Ahora pensamos que al tener una Asamblea será el arca de Noé de Ecuador.
Ojalá no tengamos un clon de Congreso con mayores pugnas de poderes y nuevos ricos.
El ecuatoriano, para sacar adelante a su país debe cambiar su actitud ante su entorno, y apuntalarse en cuatro importantes ejes: puntualidad, honestidad, sacrificio, y aspiración a ser un buen ser humano.
Gunnar Lundh Iturralde,
licenciado, Guayaquil