El secretario de agricultura estadounidense Mike Johanns dijo que su país está muy satisfecho con los resultados del tratado de libre comercio con Centroamérica y la República Dominicana (CAFTA-RD) luego de apenas un año de haber entrado en vigencia.
Para un acuerdo que ha tenido un año en vigencia, ha sido un comienzo muy vigoroso, mucho más de lo que muchos habían anticipado, dijo este miércoles Johanns en una entrevista exclusiva a la AP.
El estadounidense está de visita en Guatemala en una gira para destacar los éxitos del tratado comercial durante el primer año de vigencia. Anteriormente estuvo en El Salvador y aunque tenía previsto visitar Honduras, esa parte de la gira fue cancelada debido al paso del huracán Félix.
Aunque durante la negociación y antes de la ratificación del tratado por parte de los países centroamericanos las organizaciones sociales criticaron los términos en que se llevó a cabo, Johanns dijo que los resultados están a la vista.
Escuché todos los posibles argumentos sobre por qué el CAFTA no era bueno para Centroamérica pero creo que en el largo plazo (el tratado) es del interés de todos, comentó.
Entre los argumentos contra el tratado está que este beneficia solo a los grandes productores que tienen capacidad de cumplir con las normas exigidas por Estados Unidos.
Los pequeños también se benefician, visité una procesadora de lácteos en El Salvador. Ellos no tienen una sola vaca y le compran la leche a diversos productores algunos de ellos pequeños, comentó.
Johanns apuntó que en 2008 visitará la región una misión para promover el desarrollo comercial y las inversiones en el área del CAFTA-DR.
Las exportaciones de productos agrícolas de la región a Estados Unidos crecieron un 13% de 2005 a 2006 para situarse en 3.100 millones de dólares.
Aunque el 99% de los productos contemplados en el CAFTA ya entraban sin impuestos a Estados Unidos antes de la vigencia del tratado, ahora será más fácil para los países superar barreras no arancelarias como los controles fitosanitarios.
Es una preocupación que hemos escuchado desde Centroamérica a Africa, los ministros de agricultura me dicen: una vez que estamos en el mercado estadounidense es bastante bueno, pero toma mucho tiempo entrar, dijo.