Lunes 03 de septiembre del 2007 La Caja

Comedia por costumbre

Nadie puede desconocer los méritos de David Reinoso como un gran imitador. Nadie puede acusar a ‘Vivos’ de no renovarse o de no incorporar recursos para intentar que el televidente se ría. Simplemente hay variantes de fórmulas mil veces probadas.

En el caso de la ‘Pareja feliz’ la variante es que al antiguo contraste con los recién casados sobrevive una esposa fea, maltratada y humillada por su barrigón esposo, en el contexto de relaciones domésticas-laborales marcadas por el morbo: ¿se llega a cuestionar en ‘Vivos’ la situación? De ninguna forma, el personaje de la esposa es tan desagradable que dudo que alguien simpatice con él o condene las agresiones que sufre. Nada ha cambiado.

¿Se puede decir que Papaíto Correa y el Mash Alcalde es una novedad? Los personajes ciertamente lo son: ‘Vivos’ siempre ha sabido sintonizar bien la coyuntura. Es parte de la fórmula de su éxito. En este caso, se caracteriza al Presidente de la República y al alcalde Jaime Nebot. Hay una gran exigencia física y actoral para David Reinoso, quien debe hacer los dos papeles. Esta es la suprema fortaleza de Reinoso, así que lo hace bien. Pero, a medida que pasan las semanas, lo que vemos es la misma situación.

De ahí para adelante, hay poco que contar. Los recursos humorísticos siguen siendo limitados, tampoco se observa la existencia de un escritor que trabaje en ingeniar situaciones, diálogos, atmósferas novedosas y sorprendentes.

‘Vivos’ mantiene sus altos niveles de  rating,  pero es únicamente fuerza inercial.
La Caja

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