El Congreso aprobó en segundo debate la ley para la existencia de este medio de transporte.
Transitar por las calles de cantones se ha vuelto complicado. Peatones y conductores a más de sortear carros, bicicletas y motos ahora tienen un nuevo elemento de riesgo: las denominadas tricimotos o mototaxis.
Si bien este tipo de transportación es antigua en Perú y Centroamérica, en Ecuador está a un paso de convertirse en legal, pues el Congreso aprobó el 16 de agosto último en segundo debate la Ley Reformatoria a la Ley de Tránsito y Transporte Terrestre (ver recuadro), que le da el marco jurídico para la operación de este servicio.
Este sistema, que nació hace poco más de siete años como transporte de turismo en Pedernales y Puerto López (Manabí), ahora se ha generalizado su servicio a la modalidad de fletes. Actualmente son 25 mil las unidades registradas por la Federación Nacional de Triciclos, Tricimotos y Afines (Fenacotrimo) y su funcionamiento está concentrado en Guayas, Esmeraldas, Manabí, Los Ríos, Cotopaxi y Pastaza.
Los propietarios de estos vehículos esperan que el presidente Rafael Correa sancione favorablemente la decisión del Congreso y que una vez publicada en el Registro Oficial, el Consejo Nacional de Tránsito expida el reglamento que defina su campo de acción.
Pero, hasta que eso suceda, algunos municipios ya planifican estrategias a fin de que la existencia de este transporte no se convierta en un medio peligroso, indica Johnny Terán, alcalde de Babahoyo y presidente de la Asociación de Municipalidades del Ecuador (AME).
Y añade que la legalización responde a intereses políticos y no técnicos, en momentos en que el Legislativo y el Ejecutivo están en campaña electoral.
En Daule (Guayas), el alcalde Pedro Salazar reconoce que el excesivo número de estos transportes ha ‘caotizado’ al cantón. La autoridad dice que muchos conductores de estos vehículos cometen frecuentes infracciones de tránsito.
Ante esta complicada situación, la Comisión de Tránsito del Guayas emprendió, en este mes, un censo de las tricimotos reconocidas por las distintas asociaciones y estableció que existen siete agrupaciones con un total de 426 unidades.
Estas cifras fueron entregadas a Salazar, quien considera “exagerado” este número. Agrega que para la población y estrechez de sus calles, son suficientes 200, por lo que –afirma– trabajará en una regulación para evitar el exceso. Para ello requiere del apoyo de la CTG, dice Salazar.
La situación se vuelve compleja por la falta de personal para el control de tránsito en las vías del país, indica Terán.
Con esto coinciden autoridades de los municipios de Salitre (Guayas) y Vinces (Los Ríos), quienes señalan que transitar por sus vías, especialmente los fines de semana, es difícil.
Actualmente Salitre trabaja en una campaña vial que comprende semaforización, señalización, ubicación de paraderos y los límites de circulación de las tricimotos.
Por las calles salitreñas, según un registro municipal, recorren unas 210 taximotos reconocidas en tres asociaciones. También el Municipio de Vinces, mediante ordenanza, reconoció a dos asociaciones con 80 vehículos cada una.
Sin embargo, a la ya excesiva presencia de tricimotos se suma la existencia de los denominados ‘piratas’ (no asociados), lo que agrava el problema.
Solo en Daule circulan unas 200 mototaxis que no pertenecen a ninguna agrupación reconocida por la CTG, asegura un dirigente de estos transportes que prefiere la reserva.
En Vinces, los dirigentes de las organizaciones Uno de Diciembre e Isidro Peralta reconocen esta anomalía y prometen que una vez que esté listo el reglamento del CNT trabajarán con el Municipio para “limpiar” esos excesos.
Atribuyen la proliferación de este negocio a la acogida que tienen por los bajos costos del pasaje (25 centavos y hasta un dólar) en relación a los taxis.
Luis Morán, presidente de la Fenacotrimo, sostiene que se trabajará en un plan para acabar con otro problema: los conductores sin licencia.
Morán admite que hay muchos menores que conducen estos vehículos y no tienen conocimiento de las normas de tránsito. Esto fue el detonante para un violento operativo que realizó en junio pasado la Policía de Tránsito en San Vicente (Manabí) y que dejó como saldo diez detenidos y un muerto.
Según el dirigente, la Federación se compromete a solicitar a la Policía de Tránsito y la CTG cursos obligatorios de capacitación para hacer que se cumpla la ley y evitar que se produzca un alto índice de siniestralidad. “Si no hacen el curso no podrán circular porque no tendrán un certificado”, enfatiza Morán.
La CTG no posee una estadística de accidentes de este tipo de vehículos, pero Salazar reconoce que en su cantón se reportan al día inconvenientes provocados por mototaxis, como atropellos y roces a carros en movimiento y estacionados.
Sin embargo, independientemente de la fragilidad de estos coches y la incomodidad (hay unos transportes adecuados hasta para seis pasajeros cuando lo normal deberían ser tres) usuarios consultados por este Diario coinciden en que la mototaxi es una alternativa de transporte aceptable.
“Ahora viajo más rápido que cuando había solo triciclos. No he tenido ningún problema con los taximotos”, dice Maritza Barrera, moradora de Vinces.
No obstante, hay otros usuarios como Pedro Villafuerte, de la parroquia Vernaza, de Salitre, que comenta que ante la falta de taxis no le queda otra alternativa que tomar este medio de transporte y tiene que soportar el maltrato, la vestimenta inadecuada y la poca cultura de ciertos conductores.
Uno de los tres vigilantes del destacamento de Salitre dice que a las mototaxis solo se les permite llegar hasta la zona de la subestación eléctrica en la carretera a Guayaquil, pero un conductor de estos transportes asegura que “a veces” pasan ese límite, “eso me permite ganarme un billetito más”, confiesa.
Esto también se presenta en otras vías como Guayaquil-El Empalme y Pedro Carbo.
Las autoridades municipales coinciden en indicar que están conscientes de que si bien hay conductores responsables es necesaria una regulación para que no se tenga que lamentar problemas como los que ocurren en Perú, donde –según informes de la Policía– por cada 100 mototaxis que recorren Lima hay 21 heridos.
Comercio
La mayoría de mototaxis son de procedencia china e importadas de Perú. En Daule, Durán, Guayaquil y Ventanas actualmente hay talleres ensambladores de este tipo de vehículos y han crecido los almacenes de repuestos.
Competencia
Las tricimotos están provocando la extinción de taxis y triciclos a pedal en sus zonas de influencia. El alcalde de Babahoyo, Johnny Terán, para defender el trabajo de estos dos grupos no ha dado permiso en su cantón a las mototaxis.