Disfruto de una cosecha de bien
Orden divino
Al igual que las semillas sembradas germinan y maduran, mis ideas y metas también lo hacen, todo en orden divino. He pasado por momentos repletos de actividad y otros en los que el tiempo pareció detenerse, más ahora es el momento de cosechar.
Los sueños y metas que Dios me ha inspirado solo pueden ser detenidos si yo así lo determino. En lugar de eso decido fluir con el orden divino que me sustenta en la satisfacción de los deseos de mi alma.
He creído en ideas para lograr mayor salud emocional, física y financiera, las he puesto en práctica, y ahora cosecho una abundancia de bien.
Cuando me dispongo a expresar la sabiduría y fortaleza de Dios, mis sueños se hacen realidad.
–Marcos 4:28
“Porque de por sí lleva
fruto la tierra: primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga”.