Investigaciones policiales señalan que los asesinatos se registran por encargos.
La vida de un ser humano en la provincia de Manabí puede costar desde $ 3 mil en adelante, según investigaciones preliminares de la Policía.
La cifra se determinó al revisar las declaraciones de detenidos por asesinatos.
Un comerciante portovejense, que prefirió no identificarse, asevera que algunos habitantes del barrio Florón, en Portoviejo, conocen a los sujetos que se dedican a matar por encargo.
“Aunque el precio para asesinar a una persona varía, si se trata de un famoso, los valores pueden triplicarse”, sostiene.
El jefe de la Policía Judicial de Portoviejo, Patricio Vinueza, afirma que realizar labores de investigación en Manabí es complicado, porque aunque la mayoría de los habitantes identifican a los delincuentes, no se atreven a denunciarlos.
“Cuando matan a alguien empiezan los comentarios. A veces hay rumores que se hacen verdad, pero en otras ocasiones sucede lo contrario”, reitera.
Eso fue lo que ocurrió tras el asesinato por encargo de tres personas que estaban en una esquina de la avenida Manabí, en Portoviejo, la noche del pasado 6 de agosto.
El hecho evidenció que en Manabí operan bandas que se dedican al sicariato.
Así lo admite Fernando Guerrero, comandante provincial de Policía. “Que vengan y asesinen a tres personas y se vayan y nadie diga nada, eso es sicariato.”, recalca.
Los familiares de los tres fallecidos identificados como Stéfano Doumet (26), Xavier Laz Chilán (33) y Elvira Álava (34) prefirieron velar y enterrar los cuerpos sin emitir algún pronunciamiento.
Uno de los allegados a Doumet comentó que la causa del triple asesinato podría ser un ajuste de cuentas, porque él estaba involucrado en el tráfico de drogas. Esta última versión es investigada por la Fiscalía.
Otra de las posibles causas planteadas por la Policía es un lío de faldas, pues Álava iba a divorciarse, y al parecer, Doumet era su nueva pareja.
Las investigaciones aún no ameritan el inicio de una instrucción fiscal y existe la posibilidad de que el caso se estanque y nunca se conozca el paradero de los responsables del asesinato, como ocurre con otros hechos de este tipo.
Vinueza afirma que hay testigos capaces de identificar a los delincuentes, pero prefieren callar por temor a represalias.
La lentitud de los procesos judiciales es otro de los inconvenientes que provocan un alto porcentaje de impunidad en los casos que se registran en la provincia, según el fiscal Hernán Villacreses. Él calcula que solo dos de cada diez casos de asesinatos u homicidios se sentencian en la provincia.
“Algunos testigos y familiares de los afectados se niegan a declarar por temor a los delincuentes, y eso hace que los procesos demoren”, expresa.
Detalles
Manta
En lo que va del año se han registrado 31 personas asesinadas. Las incidencias de estos crímenes evidencian que se dieron bajo encargo específico.
Sospechosos
Los integrantes de dos organizaciones delictivas, bautizados como los Choneros y Queseros, serían los responsables de algunas de las muertes. Ambas bandas se enfrentan entre sí para consolidarse como los líderes del mercado de tráfico de drogas, según la Policía.