Discurso político.En un foro organizado el miércoles pasado por Ruptura de los 25, uno de los grupos aliados al movimiento PAÍS, el mandatario Rafael Correa explicó lo que significa el “socialismo del siglo XXI”, doctrina ideológica propuesta por el presidente venezolano Hugo Chávez y de la cual se ha manifestado seguidor desde la campaña electoral del año pasado.
Correa afirmó que el socialismo del siglo XXI se origina “de las esperanzas y necesidades populares”. Y que constituye una “derrota social del neoliberalismo” que sume en la pobreza a América Latina.
En su exposición, que fue transcrita en el sitio web de la Presidencia (
www.presidencia.gov.ec), presentó algunas similitudes y diferencias entre los socialismos clásico marxista y el del siglo XXI.
Una de las diferencias, por ejemplo, es que “en el socialismo del siglo XXI no hay verdades dogmáticas”; y, por lo tanto, se habla de principios pero no de modelos, refirió. Es una ideología que está en constante construcción.
También consideró que el materialismo dialéctico, uno de los puntales de esa ideología, está superado. “Es insostenible en el siglo XXI la lucha de clases y el cambio violento”.
Correa destacó que el socialismo del siglo XXI, “participativo y radicalmente democrático”, tiene como gran reto presentar una nueva concepción de desarrollo, en la que se busque vivir bien, no vivir mejor, para lo que hay que incorporar temas como la equidad de género, regional o étnica, y la armonía con la naturaleza.
El Mandatario destacó “la importancia innegable del Estado”, pero dijo que es insostenible la eliminación de la propiedad privada.
En ese contexto, advirtió que si se concreta la propuesta gubernamental de mantener el petróleo en tierra en el parque natural Yasuní a cambio de una aportación económica internacional “será el inicio de una nueva lógica económica”.
Entre las coincidencias de los socialismos, Correa destacó el principio básico de la supremacía del trabajo humano sobre el capital, en contradicción con lo vivido en las dos últimas décadas en la región.
“El trabajo humano no es un factor más de producción, es el fin mismo de la producción”, indicó el Mandatario.
Otra similitud es el “énfasis en la justicia social”, un aspecto especialmente relevante en “la región más inequitativa del mundo, en donde hay gente tan pobre como en África y más próspera que en Suiza”. “Todas nuestras acciones deben estar impregnadas del deseo de justicia social”, añadió.
Finalmente, explicó que otra características de la nueva ideología es la búsqueda de una integración de América del Sur, pero no interpretada como lucha antiimperialista (contra Estados Unidos), sino como un proceso para ser más fuertes.
A ello se suma la soberanía, para poner fin a la imposición extranjera y a la intromisión. “En los últimos 20 años hemos vivido el más vergonzoso neocolonialismo”, denunció.