La industria harinera nacional no cree que haya beneficiados por la eliminación del arancel a las importaciones de harina ni que se concrete la importación estatal. El director de la Asociación de Molineros del Ecuador, Gonzalo Correa, se reunió ayer con el ministro del Litoral, Ricardo Patiño, para hablar sobre esas medidas que buscan frenar las alzas de productos de panificación y el acuerdo que tiene el sector con el Gobierno de mantener sus precios hasta septiembre, justo cuando se darán las elecciones de asambleístas.
¿Por qué considera que nadie se beneficiará de la exoneración de aranceles para la harina?
Porque no va a venir harina, el producto está barato en Ecuador. Sin embargo, la industria apoya la medida porque dará transparencia al mercado.
¿Y la harina argentina que quiere importar el Gobierno?
Es muy buen trigo, pero no el adecuado para la costumbre ecuatoriana, no quiere decir que es malo, simplemente es diferente. El panadero ecuatoriano está acostumbrado a una harina de trigo canadiense de alta proteína. El pan de más venta es el cachito o enrollado y para producirlo se requiere una harina con mucha proteína y el trigo argentino no tiene ese nivel de proteína. Ese trigo sería una mala idea para los panaderos, no les serviría. Nosotros importamos trigo argentino todos los años y solamente lo vendemos para balanceados de camarón.
¿En la reunión de ayer plantearon sus argumentos?
Hablamos. Le explico, las razones son primero económicas, la harina traída de Argentina es más cara, saldría como a $ 30 puesta en el puerto, falta el distribuidor y el panadero que terminaría recibiendo el producto en $ 33. Imagínese, es para ahorrar y sale 4 o 5 dólares más caro de lo que se está vendiendo en Ecuador. Segundo, el tiempo, traer un barco de harina podría tomar cerca de 90 días, y finalmente pensar que la calidad no es la óptima para nosotros.
Aquí, ¿cuál es el precio?
El panadero está pagando $ 27 por la harina entregada en su local. El distribuidor está pagando $ 25,50 y lo que recibe el molino es $ 24,50, que es el precio antes de despachar.
Pero esos precios igual fueron afectados con alzas por el mercado internacional.
Claro, porque nosotros subidos de $ 21 a $ 27, pero ahora el precio debería estar en $ 30, estamos 10% por debajo de lo que podíamos llegar, cumpliendo un compromiso con el Gobierno.
¿Y ese acuerdo de mantener el precio hasta cuándo dura?
Hasta fines de septiembre.
¿En octubre harán ajustes?
Tendremos que ver cómo está el precio internacional, cómo recibimos el trigo. Nos hemos comprometido a discutir con el Gobierno antes de hacer la elevación.