Autoridades estadounidenses arrestaron en Phoenix, Arizona, a 60 inmigrantes ilegales, quienes podrían haber estado bajo cautiverio a manos de traficantes de personas, dijo este miércoles un funcionario de inmigración.
Los detenidos, entre ellos siete mujeres y dos niños, se encontraban en una casa situada al noroeste de la zona central de Phoenix, agregó el funcionario.
"Creemos que esa casa estaba siendo usada para distribuir inmigrantes por el país o para mantener a los inmigrantes en cautiverio para que los coyotes (contrabandistas de personas) pidieran más dinero por su liberación", dijo a Reuters Vincent Picard, portavoz del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), de Phoenix.
"Las investigaciones están en curso, y los indocumentados serán devueltos a sus países", expresó Picard, quien agregó que la mayoría procede de países latinoamericanos.
Picard dijo que cuatro coyotes, que cobran dinero a los inmigrantes para cruzar la peligrosa frontera sur de Estados Unidos, fueron arrestados en la acción, que ocurrió después de que uno de los inmigrantes se fugara de la casa y llamara a la policía.
El funcionario explicó que sólo en Phoenix, alrededor de 120 casas de ese tipo, que acomodaban 2.562 inmigrantes indocumentados, fueron descubiertas este año.
Estados Unidos ha endurecido las leyes de inmigración desde que fracasó este año una reforma migratoria amplia en el Senado estadounidense, que daría una camino a la legalización a los inmigrantes indocumentados, que se calcula son 12 millones.
Picard dijo que en general los inmigrantes son tratados de manera inhumana por los coyotes, que los mantienen muchas veces mal alimentados y deshidratados después de cruzar la frontera, en casas sin ventilación y con pocas condiciones de higiene.
"Para ellos, los inmigrantes son como una mercancía; los tratan como ganado", afirmó.