- AGO. 22, 2007 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
Desde varias perspectivas la incorporación de actores internacionales en las producciones nacionales puede tener efectos beneficiosos.
Pueden aportar escuela, experiencia, otras formas de afrontar el trabajo actoral para televisión, enriquecer las visiones sobre la producción, etcétera.
En principio, no tiene nada de malo que Ecuavisa haya traído al actor peruano Paúl Martín para que interprete a ‘Súper papá’ y que haya elegido a la actriz argentina Gisella Garbezza (quien, según la información de prensa, residió en Guayaquil hasta hace poco) en el papel de Mercedes, la novia oficial del protagonista.
Pero cuando, además, vemos que ‘Súper papá’ no es más que la adaptación de la comedia argentina ‘Grande Pá’, sí cabe preguntarse qué tanto se puede hablar de producción nacional. ¿Qué queda? ¿Se está formando escuela de producción ecuatoriana con estas adaptaciones?
Cuando RTS estrena ‘Cholicienta’, la “versión ecuatoriana de ‘Floricienta’”, y elige para chola+cenicienta a una brasileña, algo debe andar mal, pues no puede haber algo más criollo que un cholo o una chola. Pero está visto que para los estándares de cierta producción nacional, el tener coherencia no es ninguna preocupación.
¿Producción nacional? Hablar en esos términos es casi una ficción. Estamos ante otra adaptación de una serie argentina, con actores que en realidad son modelos, gente que no deja enseñanzas ni crea escuela ni ayuda a elevar los estándares. O sea, seguimos en el punto cero.