El principal sistema de transporte público municipal, el trolebús, provocó problemas nuevamente la mañana de este miércoles en la capital ecuatoriana debido a exigencias de los conductores y trabajadores.
Cientos de ciudadanos sufrieron por estas demoras, pese a que el Alcalde de Quito, Paco Moncayo, había dispuesto desde ayer que se provea un servicio provisional de buses alimentadores y convencionales, para que cubranla ruta norte-sur y viciversa.
Son 150 buses de las cooperativas Trasvatidos, Cono Sur, Caja del Transporte del Sur y Trasplaneta que están realizando el recorrido del trolebús, donde además se evidencia el resguardo policial, reportó el noticiero de Teleamazonas.
El alcalde de Quito, Paco Moncayo, enfatizó que "el trole es del pueblo, el trole no es mío ni es de sindicalista. El trole es del pueblo y hay que defenderlo", dijo.
Moncayo señaló que ya se presentó ante la Fiscalía las acusaciones particulares en contra de los dirigentes del paro.
Para este miércoles en la mañana estaba prevista una reunión entre los dirigentes del paro con un delegado del Gobierno, pero nunca se dio.
La exigencia de los empleados va dirigida a la separación del cargo del administrador general del servicio, además de un pedido de mejoras salariales y la suscripción de un contrato colectivo con el cabildo, que anticipó que mientras no se deponga la acción de protesta no se adelantarán negociaciones.
Este sistema es utilizado por unas 600.000 personas diariamente, de acuerdo con cifras del municipio capitalino, por lo que Moncayo anticipó acciones legales en contra de los dirigentes del paro.
Entre las exigencias de los choferes está un bono de 500 dólares por la muerte de los suegros, "eso no es posible, nosotros qué tenemos que ver con los suegros de nuestros trabajadores", dijo Moncayo en televisión.
Alrededor de un millar de empleados se mantienen en la actitud de protesta al interior de las estaciones del trolebús en el norte y sur de la ciudad, aduciendo que sus dirigentes tienen sendas órdenes de captura por paralizar un servicio público, lo cual está penado por la ley.
Uno de los dirigentes de los huelguistas, René Cadena, dijo que mientras no sean atendidos por el municipio no reanudarán el servicio de transporte.
Otro de los sistemas de transporte público municipal, el metrobús, funciona con normalidad, pero se ve atestado de pasajeros que fueron tomados por sorpresa por la paralización del trolebús, igual situación se registra en los autobuses de las 40 empresas de transporte privado que circulan en Quito.
Los 766 operadores de 113 unidades del sistema trolebús paralizaron desde ayer sus actividades. La medida dejó sin transporte a 235 mil quiteños.
Según el secretario general del sindicato, Ángel Sánchez, los empleados piden un aumento salarial del 30% que llegaría a $ 3,5 millones, estabilidad por tres años y reconocimiento de sus horas extras.