Cuentan la tradición y nuestros predecesores que hace unos 130 años el sector del río Yanayacu, que colinda con nuestra parroquia en la zona de Guambal, se llamaba El Resplandor, pues aseguraban que no se trataba de ficción ni alucinación sino de una realidad, ya que muchas personas contaban haber visto por algún tiempo que una señorita muy bonita, de cabellos largos y rubios, vestida toda de celeste y otras veces de rosado o blanco, solía pasearse por las márgenes del río.
Incluso decían que a esa dama la veían ir y venir muy quieta sobre el agua, que se escondía tras las plantas de rosas en un lugar y asomaba en otro, y hasta en un momento dado se elevaba en medio de una nube blanca que desprendía rayos de luz. Eso, manifestaban, ocurría en el mes de agosto. La gente llegaba de todas partes como peregrinos o como turistas y regresaban inundados de fe y devoción “por las apariciones de María”, se oía decir, y que coincidía con la festividad de la Patrona Nuestra Señora del Tránsito, el 15 de agosto.
Cuantos acudían a este lugar manifestaban que se trataba de la Virgen. Muchos aseguraban haber visto su imagen o silueta junto a una fuente de agua muy cerca al río y que esta tenía poderes curativos. Hasta hoy existe la cuenca de esa fuente. El acontecimiento influenció en las autoridades y pueblo de aquel entonces, para cambiar el nombre de su Patrona, Nuestra Señora del Tránsito, por el de Nuestra Señora de la Asunción, festividad que los fieles católicos conmemoraron el pasado miércoles.
Wellington Bazante A.,
parroquia La Asunción, Guambal, provincia de Bolívar