El gobierno ecuatoriano enviará hoy 10,3 toneladas de alimentos a Perú para ayudar a los damnificados por el terremoto de 8 grados de magnitud en la escala de Richter, que dejó unos 500 muertos y 1.500 heridos.
Una fuente de la Defensa Civil informó que la ayuda consiste básicamente en galletas fortificadas que se trasladarán en un avión Hércules C-130 de la Fuerzas Aérea Ecuatoriana (FAE).
El avión, que llegará directamente a Pisco, una de las zonas más desoladas tras el terremoto del pasado miércoles, partirá de Ecuador a las 17:00 (22.00 GMT).
Originalmente planeado para este mediodía, la autoridad dijo que por logística el viaje se iniciará horas más tarde.
Por su parte, la cancillería indicó que a este envío se sumará un segundo, pero por vía terrestre, con 500 colchones, 1.000 cobijas y decenas de prendas de vestir, que representarán alrededor de 2,5 toneladas.
Ese envío saldrá, probablemente, el próximo domingo en automotores de las Fuerzas Armadas, indicó la fuente de la Defensa Civil, que agregó que preparan un tercer envío de medicamentos, lo que se coordina con el Ministerio de Salud.
El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que en el avión de la FAE que se desplaza hoy a Perú podrán regresar, si lo desean, los ecuatorianos que se encuentran en las zonas afectadas.
La Cruz Roja Ecuatoriana recauda ayuda para los damnificados peruanos y se prepara para enviar a socorristas a la zona del desastre.
Embajador ecuatoriano en Lima coordina envío
La ayuda que se enviará es con alimentos no perecibles, ropa gruesa, frazadas, tiendas y hospitales de campaña.
"Esa donación ecuatoriana que luego será complementada con un segundo envío con más frazadas, ropa y medicinas que podrá salir si no es durante el fin de semana, será el día lunes", aseguró el embajador ecuatoriano en Lima, Diego Rivadeneira, a Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil).
Enfatizó que las necesidades son esas: medicinas, hospitales de campaña, y principalmente agua, "que les hace mucha falta acá". Explicó que el pueblo peruano se siente avocado a la solidaridad, especialmente en Lima, pero conoce que en Ecuador el Gobierno y la empresa privada también está preocupada, incluso se han abierto cuentas para canalizar esa ayuda.
En nuestro país "hay varias empresas entre ellas el Banco Financiero, que es una filial del Banco Pichincha, que está presente desde hace un mes con las víctimas de las heladas del altiplano peruano y también han anunciado que ahora se harán presentes con ayuda para los damnificados".
Agregó que Perú es organizado en ese tema porque es un país muy sísmico, "a pesar de los problemas grandes que tienen, se han organizado bien, las primeras reacciones han sido muy oportunas, tienen construcciones antisísmicas, sobre todo en Lima.
Temor por sismo
Sin embargo confesó que su experiencia fue aterradora, "es la primera ocasión que yo puedo sentir un movimiento tan fuerte y tan prolongado, fueron dos minutos de movimiento y miraba desde el jardín cómo la casa se sacudía y admiraba lo bien contruida que está y eso es parte de la previsión antisísmica que tienen aquí (en Lima) en la arquitectura".
"Pero también al mismo tiempo me preocupaba por las casa de la gente que no tiene ese tipo de construcciones, sobre todo en la parte antigua de la ciudad, específicamente en el centro de la ciudad se cayeron algunas casas y ahora que estamos viendo lo que sucedió en Ica y Pisco, todas esas zonas pobres, de gente que no tiene para construir edificaciones antisímicas".