El virus del sida daña el cerebro de dos maneras, ya que no sólo extermina las neuronas sino que además impide la generación de nuevas células, informaron este miércoles investigadores estadounidenses.
El estudio, publicado en la revista Cell Stem Cell, ayuda a arrojar luz sobre una condición conocida como demencia asociada al VIH, la cual puede causar confusión, problemas de sueño y pérdida de memoria en las personas infectadas con el virus.
La condición neurológica es menos común en las personas que toman cócteles de medicamentos para suprimir el virus del sida. Aún se desconoce por qué el VIH daña la función cerebral.
El virus mata las neuronas pero además parece impedir que las células progenitoras, conocidas como células madre, se dividan, señaló el equipo del Instituto de Investigación Médica Burnham y la University of California en San Diego.
"Es un golpe doble al cerebro", dijo el investigador Marcus Kaul en un comunicado. "La proteína del VIH causa daño cerebral y además impide su reparación", agregó el experto.
Los cócteles de fármacos que tratan el VIH y se conocen como terapias antirretrovirales altamente activas (HAART por su sigla en inglés) no llegan bien al cerebro, lo que permite que exista un "reservorio secreto" del virus, dijo Stuart Lipton, quien trabajó en el estudio.
La demencia asociada al VIH se está volviendo cada vez más común, dado que los pacientes que sobreviven alcanzan edades más avanzadas.
Trabajando con ratones, los investigadores hallaron que el virus interfiere directamente en la formación de nuevas células cerebrales a partir de células madre.
"El descubrimiento importante aquí es que el virus del sida evita que las células madre del cerebro se dividan: las retiene", dijo Lipton, quien añadió que "esta es la primera vez que se demuestra que el virus afecta a las células madre".
El culpable es el gp120, una proteína que se encuentra en el virus del sida, revelaron los investigadores.
"Conociendo el mecanismo, podemos comenzar a acercarnos a él terapéuticamente", expresó Lipton.
"Esto indica que podríamos finalmente tratar esta forma de demencia, ya sea impulsando la reparación cerebral como protegiendo el mecanismo de reparación", añadió Kaul.