Viendo y analizando tantas opiniones encontradas –y que por la diversidad de ideas de los 130 asambleístas que desde ya cada uno de ellos debería llevar su tesis bien ampliada y definida bajo el brazo– como nadie ha evidenciado de que sí las llevan, es prueba de que nunca se pondrán de acuerdo.
Así, otra vez tendríamos las mismas leyes inicuas, incongruentes, que no se compaginan con la realidad nacional e individual de los seres humanos, reconociendo y recordando que la misericordia está por encima de la justicia y la justicia por encima de la ley. Y es precisamente de esto lo que cita y recuerda el profeta Isaías 10:1 en la Biblia: “Ay de los que dictan leyes inicuas y prescriben tiranías”. Queremos una nueva Constitución más humana, razonada y justa.
Abraham Gabriel Jara Arias,
Guayaquil
Así digan los partidos que los candidatos “famosos” que ponen en cada elección (eso se ha puesto de moda) no los han escogido para atraer votos sino por sus aptitudes y nieguen también que sus agrupaciones están de bajada y carecen de líderes (por lo que recurren a títeres), el pueblo no es ingenuo y no cree esas mentiras.
Si algunos se sienten “famosos” por andar cambiándose de camisetas y en escándalos politiqueros o en chismorreos de farándula, o como animadores payasos o en medios deportivos, “artísticos”, de “reinados” y modelajes, televisión o cuantos circos salten, y talvez unos hasta hayan llegado a tener puestos públicos, no crean que siguen teniendo la simpatía del votante. Estamos hostigados. ¡Ya verán el día que votemos! Asambleístas deben ser juristas probos y otros profesionales también intachables y altamente conocedores de cómo se enmienda o hace una Constitución.
Consuelo de Ortiz
Guayaquil