Durante la mitad de sus 37 años de vida, la actriz francesa Julie Delpy ha buscado ser directora.
Desde el guión que escribió a los 17 años y que le interesó a un editor francés, pero que nunca fue adaptado para la pantalla grande, hasta numerosos más.
Cuando no escribía, actuaba: papeles en 50 cintas, entre ellos su interpretación de Celine en la cinta de culto de 1995, “Antes del amanecer”, de Richard Linklater, que protagonizó con Ethan Hawke, así como su secuela, “Antes del atardecer”. En 2005, Delpy, Hawke y Linklater fue-ron nominados al Óscar por el guión de esta última.
De acuerdo con Delpy, fue ese reconocimiento el que le permitió obtener financiamiento para su primer largometraje, “2 Days in Paris”.
La cinta es menos romántica que “Antes del atardecer”, más perversa y muy personal. Delpy la escribió, la dirigió, la editó, la produjo y compuso su música.
Canta y estelariza esta irreverente comedia en la que Marion, fotógrafa francesa radicada en Nueva York, y su novio estadounidense, Jack, deciden reavivar su relación de dos años con un viaje a Venecia, que incluye 48 horas de escala en París.
Para el papel de sus progenitores en la cinta, Delpy eligió a los actores Albert Delpy y Marie Pillet, sus padres en la vida real. Adam Goldberg, su ex novio, interpreta al novio de la película.
Delpy es hija única, y sus padres empezaron a llevarla al cine cuando tenía dos años (“no teníamos dinero para una niñera”, dijo su padre). Para cuando entró a la Escuela de Cine de la Universidad de Nueva York, en 1989, ya había sido nominada a un César (equivalente francés del Óscar) a la revelación del año, cuando tenía 17 años.
También había infringido un tabú de la industria cinematográfica al revelar que un director de mediana edad había tratado de tener relaciones sexuales con ella cuando era adolescente.
Se mudó a Los Ángeles, en 1993, y desde entonces, ha trabajado principalmente en Estados Unidos.
La cinta “2 Days in Paris” abarca tanto las diferencias entre seres humanos como entre culturas, pero su final constituye un estudio de pantomima esperanzador y postromántico acerca de lo que une a la gente.
“Conocer a alguien del que te enamoras es una cosa tan rara”, indicó Delpy, “igual que encontrar a alguien con quien te puedas comunicar, aunque a veces resulte incómodo, que tienes que hacer un esfuerzo para que funcione.
Personalmente, he pasado mi vida de un hombre a otro y ya no quiero hacer eso. Entonces esta cinta es... bueno, un amigo la llamó ‘La última tentación de Julie’”.