Sábado 11 de agosto del 2007 Economía

La Base de Manta en debate del Conesup

El Conesup recibió una propuesta para prohibir la presencia de bases extranjeras.

Mientras EE.UU. intensifica el lobby para convencer a las autoridades ecuatorianas para renovar el convenio de la Base de Manta, organizaciones sociales plantean a la Comisión del Conesup –que elabora un borrador de la Constitución– incluir una reforma que prohíba la instalación de bases extranjeras.

Según el Comando Sur de Estados Unidos, las operaciones de los tres Puestos de Control de Avanzada (FOL, por sus siglas en inglés) de la región, entre ellos Manta, permitieron en el 2006 decomisar 260 toneladas de droga, equivalentes al 20% del total que se produce en América del Sur.

Si la Asamblea Constituyente aprueba una reforma planteada por la denominada Coalición No Bases, el convenio entre Ecuador y Estados Unidos para el uso de la Base Aérea de Eloy Alfaro de Manta (Manabí) en las operaciones antinarcóticos en la región no tendría sustento constitucional.

El acuerdo permite la operación de un Puesto de Control de Avanzada. Vence en el 2009, pero una de las cláusulas establece que  Ecuador debe notificar a los estadounidenses un año antes (es decir, noviembre del 2008) si desea ratificarlo.

La Coalición la integran otras quince organizaciones de derechos humanos que cuestionan la legitimidad del convenio desde que se firmó.
Argumentan que las operaciones de los militares estadounidenses involucran al país en el llamado Plan Colombia.

El grupo que presentó a la Comisión de Juristas del Consejo Nacional de Educación Superior (Conesup), que elabora un borrador de Constitución, planteó incluir un artículo que prohíba la instalación de bases militares extranjeras.

El texto es el siguiente: “El Ecuador es territorio de paz y en ejercicio de su soberanía, no albergará bases militares extranjeras ni tropas extranjeras y se abstendrá de realizar cualquier tipo de convenio que implique otras formas de presencia militar extranjera”.

El acápite podría incluirse en la sección “De los principios fundamentales”.

Iván Castro Patiño, vicepresidente de la Comisión, expresa que el organismo todavía no trata esa propuesta, pero adelanta que habría que analizar si la disposición no limita las facultades del Presidente de la República  que se refieren a la definición de las políticas de cooperación internacional y de defensa nacional.

El estatuto electoral señala  que la nueva Constitución tendrá que aprobarse por referéndum; este se realizaría, tentativamente, a mediados del próximo año; es decir, antes del vencimiento del acuerdo.

“Si se aprueba esa reforma, el convenio no podría terminarse de inmediato porque es un instrumento internacional. Su figura sería, entonces, la de una ‘inconstitucionalidad sobreviviente’”, refiere Castro.

Anabell Estrella, dirigente de la Coalición, espera que su propuesta tenga acogida entre los asambleístas, especialmente los representantes del Gobierno, tomando en cuenta que desde la campaña electoral, el ahora mandatario Rafael Correa manifestó que no renovaría el convenio con Estados Unidos.

Sin embargo,  la ministra de Relaciones Exteriores, María Fernanda Espinosa, declaró hace dos semanas en  Radio Quito  que “un referéndum (consulta popular) a futuro podría ser la única manera de revisar el convenio para el tema del uso de la base militar de Manta a cargo de Estados Unidos”.

La funcionaria se retractó enseguida. “Posiblemente las frases fueron sacadas de contexto. En ningún momento se ha pensado en esa posibilidad”.

Pero Estados Unidos no se resigna a perder su espacio en Manta. De ahí que prosigue con su  lobby  para convencer a la opinión pública de las ventajas de mantener el acuerdo.

Este incluye actividades como la organización de giras en las que invitan a representantes de diferentes medios de comunicación a recorrer el FOL de Manta y las instalaciones militares que coordinan su trabajo en el estado de Florida.

Los oficiales de esas dependencias no hablan de política. Se limitan a exhibir las cifras de sus operaciones, aunque estas son generales e incompletas; así, por ejemplo, no especifican el número de embarcaciones sospechosas de transportar drogas que salen del país.

Kevin Fox, oficial de Asuntos Públicos de la Fuerza de Tarea Interagencial Sur (Jiaft, por sus siglas en inglés), sostiene que Ecuador es un “socio estratégico” para Estados Unidos, principalmente si se considera su ubicación geográfica, en pleno  centro de la región.

“Los narcotraficantes cambian constantemente de rutas y, mientras más al sur se vayan, más importante es Manta”, dice el militar, quien prefiere no adelantar si su país tiene un “Plan B” si el Ecuador decide terminar el contrato.

“Si Manta se acaba, los planificadores y políticos buscarán las alternativas”, expresa, aunque no descarta mover las operaciones a Colombia o Perú.

Cifras

300 soldados. Es el límite del personal de EE.UU. que puede permanecer en la Base de Manta, según el convenio firmado en 1999.

4 aviones.  Del tipo E-3 AWACS  y otros cuatro considerados medianos (P-3 y  C-130 para carga) pueden operar en la instalación.

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