El Vaticano buscaba este jueves calmar la indignación de los judíos por la reunión que sostuvo el papa Benedicto XVI con un sacerdote polaco acusado de antisemitismo.
En una aclaración sostuvo que el encuentro no implicaba un cambio en el deseo de la Iglesia católica de buenas relaciones con los judíos.
El Vaticano hizo la aclaración después que el pontífice se reunió brevemente el domingo con el sacerdote Tadeusz Rydzyk, encuentro que suscitó protestas de organizaciones judías en el mundo.
La reunión no implica cambio alguno en la bien conocida posición de la Santa Sede relativa a las relaciones entre católicos y judíos, dijo la declaración del Vaticano.
Un vocero vaticano, el religioso Ciro Benedettini, dijo que el Papa se ha manifestado con frecuencia contra el antisemitismo y ha manifestado a menudo el deseo de relaciones más estrechas entre católicos y judíos.
Benedicto visitó una sinagoga en su Alemania natal poco después de asumir el papado en el 2005 y tiene previsto detenerse ante un monumento en Viena a las víctimas del genocidio judío durante un viaje a Austria el mes próximo.