Ecuador y Estados Unidos están explorando la opción de suscribir un acuerdo comercial limitado que asegure un intercambio de bienes y servicios constructivo y alejado del aperturismo irresponsable, aseguró este miércoles el ministro de la Producción, Mauricio Dávalos.
Los dos países mantuvieron conversaciones en torno a la suscripción de un Tratado de Libre Comercio (TLC), pero las negociaciones fracasaron en el 2006 por decisiones de Quito contra intereses de firmas estadounidenses.
Dávalos, sin embargo, aseguró que hay un interés de Ecuador por definir un marco legal que regule las relaciones comerciales, políticas y de cooperación en el largo plazo con su principal socio comercial, aunque advirtió que aún es muy temprano para colocar un membrete al proceso.
"Sería un tratado limitado (de apertura de mercados). Estamos todavía muy temprano para darle un nombre. Inclusive, las autoridades de Estados Unidos han entendido nuestras razones", dijo a periodistas Dávalos, quien actúa como coordinador de los ministros vinculados con el área productiva.
"Lo raro es que algunos ecuatorianos no quieren entender. Hay algunos que siguen clamando por el libre comercio", agregó en referencia a los empresarios que demandan un acercamiento más agresivo, como los vecinos Perú y Colombia, que batallan por la aprobación legislativa de sus TLC por parte de Washington.
La propuesta ecuatoriana contemplaría una apertura limitada de su mercado a los productos estadounidenses, a cambio de garantizar el ingreso de sus productos en condiciones preferenciales a la mayor economía del mundo, en una suerte de visión de cooperación por el desarrollo en el campo comercial.
Correa ha descartado un tratado de libre comercio con Estados Unidos porque podría quebrar al sector productivo dadas las asimetrías de las economías de ambos países.
"En cuanto a la apertura, nosotros no podemos abrirnos completamente porque no podemos aprovechar en forma total esa apertura", dijo Dávalos.
El comercio entre Ecuador y Estados Unidos es regido por un sistema preferencial unilateral conocido como Atpdea, que permite la entrada de productos ecuatorianos, como flores, al mercado estadounidense sin pagar aranceles, en reconocimiento a su lucha contra el narcotráfico.
Estados Unidos renovó a fines de junio por ocho meses el Atpdea, a fin de completar el tratamiento legislativo de los TLC negociados con Bogotá y Lima, pero no ha especificado el futuro de las relaciones comerciales con Ecuador y Bolivia.