- AGO. 07, 2007 - Foto - Política - EL UNIVERSO
En la rueda de prensa que compartió, ayer, con la vicepresidenta del gobierno español, el presidente Rafael Correa convocó a las empresas petroleras y de telefonía móvil, cuyos contratos están próximos a terminar, a que se preparen para la renegociación de las concesiones. Ahora, dijo, defenderá el interés del pueblo ecuatoriano con total “fiereza”.
Dos empresas españolas operan en el país en dichos sectores: Repsol YPF y Movistar (propiedad de Telefónica).
Según Correa, en Ecuador no es necesario llegar a la nacionalización de los recursos del subsuelo, pues estos por norma constitucional son de propiedad del Estado; no obstante, reconoció que a lo largo del tiempo dichos contratos han perjudicado al Estado.
En los próximos procesos de renegociación, sostuvo el Mandatario, habrá reglas de juego claras, pues se aplicará estrictamente la legislación vigente; así respondió a la funcionaria española, María Teresa Fernández de la Vega, quien afirmó que las empresas de su país están interesadas en mantener la inversión en el Ecuador.
El contrato con Movistar termina en el 2008; en la nueva negociación, añadió Correa, no permitirá “que se lleven un solo centavo del Estado”, pues con el contrato aún vigente, dijo, el país perdió $ 1.000 millones.
Con Fernández, Correa acordó suscribir un acuerdo que permita la regularización de los ecuatorianos residentes en España y la reunificación de sus familias.