El éxito del proceso de reformas del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, está supeditado a que consiga el consenso de la oposición en asuntos clave como la nueva Constitución, según un informe divulgado este marte por el International Crisis Group.
La organización, radicada en Bruselas y Washington y dedicada al análisis estratégico, recomienda también a Correa que redoble la lucha contra la corrupción y refuerce el Estado de derecho.
Los autores del documento alertan de que los problemas de Ecuador no podrán resolverse sólo mediante "ingeniería constitucional", en referencia a los primeros pasos dados por Correa para realizar un cambio político y socioeconómico, principalmente a través de una Asamblea Constitucional que redacte una nueva Carta Magna.
"La historia ha demostrado que los problemas del país no pueden resolverse con ingeniería constitucional, puesto que las élites y los partidos tradicionales harán todo lo posible para proteger sus privilegios", indican.
Con el fin de enterrar el "viejo sistema", aconsejan a Correa que prepare la Asamblea Constituyente con "plena transparencia, al tiempo que ofrece garantías a la oposición".
International Crisis Group insiste en que el presidente debe buscar el consenso de la oposición en las reformas clave y elaborar un Plan de Desarrollo Nacional (2007-2011) viable y con plena participación de los ciudadanos.
A la vez, le recomienda democratizar e institucionalizar su partido Movimiento Alianza País.
A pesar de que Correa disfruta actualmente de un alto nivel de apoyo, el informe apunta que las elecciones para la Asamblea Constituyente del próximo 30 de septiembre "se anuncian difíciles, ya que la oposición política ha vuelto a organizarse".
"Correa ha demostrado su talento para comunicarse con la clase de los pobres y los trabajadores, pero Ecuador volverá rápidamente a la inestabilidad si (el presidente) no consigue el apoyo del resto del país para un cambio democrático", concluyó el responsable de América Latina en el International Crisis Group, Markus Schultze-Kraft.
Por otra parte, el estudio constata que la "terapia de choque" que Correa ha ido aplicando durante los primeros seis meses de su Presidencia ha dado a su Gobierno el dominio "del Congreso, la Corte Electoral y parte del sistema judicial, de otras instituciones estatales y del sector bancario".
Pero augura que un verdadero cambio, como el que preconiza Correa, dependerá en primer lugar de que logre reducir los niveles de corrupción en el país y aumentar en paralelo las garantías legales.
Además, reclama al Gobierno ecuatoriano mayores esfuerzos para generar inversiones y para prevenir una caída brusca de los precios del petróleo, que podría "desestabilizar el país".
"Correa y su administración de izquierda se presentan como catalizadores de un cambio para poner fin al círculo vicioso de inestabilidad crónica y ofrecer un mejor futuro a sus ciudadanos. Pero anteriores presidentes de Ecuador también prometieron cambios y recayeron rápidamente en las mismas costumbres de corrupción", dijo el vicepresidente de International Crisis Group, Mark Schneider.