Un hijo de las víctimas permanece en el hospital con quemaduras graves.
En la soledad del cerro y sin que nadie sepa qué causó el incendió que consumió una pequeña choza de adobe y teja, se incineraron dos de sus tres moradores ayer en la comuna Mal Pata, del caserío Yanacocha de este cantón.
Los cuerpos calcinados de Luisa Gómez Tigre, de 36 años, y su conviviente Manuel Chusi Gómez, de 38, llegaron ayer a las 11:00 al hospital regional Vicente Corral Moscoso, junto con Pedro Gómez, de 22, hijo de la fallecida, quien sufrió quemaduras y permanecerá en cuidados intensivos.
Pero la preocupación de María Chusi, hija del difunto y único familiar de los afectados, es que no cuenta con los recursos para pagar las autopsias de las víctimas y afrontar los gastos de la recuperación de su medio hermano.
En la comunidad indígena de Mal Pata, la gente aún habla quichua y para Chusi fue difícil expresarse, pero explicó que necesitaba dinero para sepultar a sus familiares.
Mientras, los vecinos de la familia llegaban de todas partes por pequeños senderos hasta la casa que se quemó.
Al lugar no ingresan vehículos, por lo que fue difícil para los bomberos acceder al sitio y apagar el fuego que se propagó de inmediato.
También fue complicado el traslado de los cadáveres y del herido hasta un hospital.
Desconocen causas
Los afectados y los habitantes del sector desconocen las causas del incendio.
Sin embargo, hay varias hipótesis. Una de ellas es la de Manuel Víctor Chusi, quien estuvo con las víctimas hasta minutos antes del siniestro.
El hombre indicó que luego de beber aguardiente con los dueños de la choza, retornó a su casa en estado de embriaguez.
“Cuando me iba a dormir escuché gritos de vecinos que decían ‘¡fuego!’. Entonces salí a tratar de ayudar pero era demasiado tarde, porque cuando llegué la mitad de la choza ya se había quemado”, refirió Chusi.
Agregó que nunca escuchó gritos desde el interior de la casa quemada.
Se quejó por la falta de agua en el sector, lo que impidió aplacar el fuego.
Las llamas fueron apagadas por personal del Cuerpo de Bomberos que llegó una hora después al lugar y no pudo ingresar con sus cisternas.
Mientras, José Gómez, uno de los residentes de Mal Pata, sostuvo que recogerá dinero para ayudar a la hija de los afectados en el siniestro.