Es Correa quien se encuentra en un callejón sin salida, pues el alcalde Nebot al proponer que otras empresas cubran las rutas abandonadas unilateralmente por los transportistas está dando la solución que más le conviene al usuario: que él decida si quiere bajarse en Durán y pagar extra para llegar hasta Guayaquil o que el tiempo extra valga la pena para llegar a Guayaquil con un mejor servicio y costo (lo cual seguramente será así).
Guayaquil ha mirado tranquilamente cómo cada vez que salen 20 mil quiteños a las calles se tumban gobiernos, cuidado sea esta vez Guayaquil el que pase la factura.
Andrés Luque Nuques,
ingeniero, Guayaquil
Los ciudadanos no podemos vivir en inestabilidad, en un terco desacuerdo, peor aún en la incertidumbre.
Molesta ver cómo desean manejar los intereses de nuestra ciudad y de nuestra provincia. Señor Alcalde, esta es nuestra ciudad, no es suya solamente, son nuestros intereses y nuestras vidas. Sus acciones parecen ser un desatino, asustan a la ciudadanía y nos llenan de inseguridad; se está contradiciendo en su discurso, Guayaquil no es un pequeño país y usted no es su pequeño presidente.
Carlos Andrés Silva Koppel,
Guayaquil
En otros países del mundo, incluyendo latinoamericanos, en sus ciudades organizadas, los transportes de pasajeros masivos y los de carga no entran directamente por estas, sino por otras vías construidas especialmente para evitar obstáculos en el tránsito de carros pesados con los carros livianos.
¿Por qué no podemos nosotros hacerlo, si nos estamos regenerando tan bien como ciudad cosmopolita, y seguir ese ejemplo de desarrollo? Claro que sí.
Mabel Martínez,
estudiante, Guayaquil
¿Cómo quedó la ciudadanía después de la “nueva” reubicación de las empresas de transporte interprovincial? Hasta hace poco los transportistas decían una y otra vez: “La terminal de transporte terrestre en Durán va porque va”. Ahora vemos con disgusto cómo se jugó con la voluntad de las personas y con la paciencia de los usuarios.
Los transportistas acabaron con las fuentes improvisadas de trabajo que ocupaban espacios de hasta un metro por un metro cuadrado y volvieron a la terminal que tanto criticaron, ya que la única forma de acceso es el PAN. No es que esté mal respetar las leyes dadas por el Alcalde de Guayaquil, sino que se manipula sin control la necesidad del pueblo, la urgencia de transporte para la movilización a otras ciudades.
El Presidente aún sigue en sus famosos discursos: “El paso por el puente de la Unidad Nacional (puente Rafael Mendoza Avilés) es un hecho”. Mientras que los habitantes de Durán (entre ellos, yo) seguimos al vaivén de las cooperativas en el lote vacío de la feria de este cantón y habrá que esperar un mes más hasta que se entreguen los resultados de los estudios.
Catherine Solange Obregón Benalcázar,
Durán
Me parece bien la idea de que los buses, colectivos y demás vehículos de cooperativas pasen por un camino especialmente para ellos para que circulen mejor sin tener de por medio tantos carros, motos, busetas.
Es una excelente alternativa que usemos el Puente Alterno Norte y de paso irnos recreando con el panorama que da la bienvenida a Guayaquil. Si es por el bien de la ciudad que por más de 20 años me ha dado estudios y trabajo, que así sea. Soy de Durán y a Guayaquil le debo que tuve el sitio para educarme y para sobrevivir en un trabajo. A esa linda ciudad acogedora voy y vengo a diario.
Glenda Inés Navarrete,
comerciante, Durán