Llegado a este punto, me parece por demás tendencioso y con mala intención el titular del sábado 21, en la sección El Gran Guayaquil, página 2: ‘Ministro pide se resalte su trabajo con Nebot’. Más allá de la muy buena relación personal que me une al Alcalde de Guayaquil, con quien, sin tomar en cuenta las diferencias políticas que tenemos, realizamos una tarea de servicio a los más pobres de la ciudad, el motivo del reclamo –y así lo verá usted si lee las cartas que la señora de Baca enviara al editor de opinión– fue el tratamiento prejuiciado y sesgado que el diario dio a la noticia de las inauguraciones de locales escolares intervenidos integralmente en la ciudad. Al informar tales noticias se silenció, no sé si de manera deliberada, la presencia del ministro de Educación: jamás publicaron una foto del acto, ni siquiera publicaron fotos de las escuelas antes y después de la intervención; no pusieron énfasis en los discursos propositivos y positivos tanto del alcalde como del ministro en lo que tiene que ver con un modelo de intervención ejemplar en el que también participa la Universidad de Guayaquil, y tampoco sacaron las palabras de gratitud de la gente. Apenas si dijeron que el ministro estuvo presente pero sin señalar el porqué de su presencia. Por el contrario, el periódico puso énfasis, tanto en los titulares como en el desarrollo de la noticia, en la confrontación política coyuntural y en resaltar la presencia del Alcalde como si fuera única. No quiero que la opinión pública se confunda: no se trata de “figurar” –cosa que me es ajena–; se trata de que el periódico no utilice una noticia positiva, como es el trabajo conjunto del Ministerio de Educación, la Alcaldía de Guayaquil y la Universidad de Guayaquil, como un pretexto para priorizar la confrontación desde una toma de posición de política que, al parecer, el diario ha hecho sin informar al público lector. La ciudadanía tiene derecho a saber y a formarse la idea de que en el campo educativo debemos superar las confrontaciones coyunturales y trabajar por un proyecto destinado a hacer de la educación un motivo de esperanza para la gente. Concertar es una palabra clave en el campo educativo.