- JUL. 25, 2007 - Foto - Deportes - EL UNIVERSO
RÍO DE JANEIRO, Brasil. Edmundo Zura (i), de Ecuador, se perdió la opción de anotar ante el portero Carlos Lampe, de Bolivia, en el juego de ayer.
Panamericano. Bolivia presentó un mejor fútbol, pero Ecuador se llevó la victoria ayer.
La selección de Ecuador recurrió a su efectividad para ganar 1-0 a Bolivia y plantarse en una final inesperada en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, en la que enfrentará a Jamaica, este viernes, en la lucha por la medalla de oro.
A tenor de lo visto ayer resulta difícilmente explicable que los ecuatorianos eliminaran a Brasil y, además, le hicieran cuatro goles. Con el fortísimo Zura como único punta, Ecuador se limitó a replegarse con cierto orden, mientras su rival dominaba y trataba de abrir el campo para desatascar el partido.
Sin embargo, Bolivia atacó y atacó, pero su asignatura pendiente es la puntería, la capacidad de definición, pues, en resumidas cuentas, apenas tiró entre los tres palos.
Esa característica sí la tiene Ecuador que, de la mano de Zura, estuvo a punto de adelantarse en el marcador en su única opción clara de la primera mitad (minuto 32), pero Lampe atajó el balón.
El terreno de juego, muy castigado por la lluvia, se puso muy pesado y la primera parte acabó inmersa en un mar de imprecisiones y pugnas individuales de ambas escuadras.
El conjunto ecuatoriano comenzó atacando sin miedo a la portería rival durante los primeros instantes de la reanudación. No parecían los amarillos el equipo que inició el encuentro anclado en la defensa.
El elenco de Vizuete mostró durante diez minutos su mejor cara, aunque con el balón en los pies no tuvo una salida rápida, ya que los jugadores de medio centro adolecieron en ocasiones de falta de criterio en el pase. Tampoco hizo falta, porque Carlos Delgado aprovechó una pelota suelta en la frontal del área para inaugurar el marcador para Ecuador (65m).
En el intento de reacción, al elenco boliviano le faltó profundidad, fundamentalmente por la derecha, donde a Luis Gatty le costó superar a su par que estuvo bien ubicado.
El partido volvió a la senda inicial. Dominio boliviano y efectividad de los ecuatorianos, siempre más especulativos que audaces. La suma de estas circunstancias ofreció una segunda parte en la que Bolivia, lastrada por su ausencia de pegada, se veía incapaz de marcar mientras su rival llegaba poco, pero casi siempre con peligro.
El final del duelo fue una pequeña agonía para Ecuador porque Bolivia echó el resto y encerró en su área a su rival.
Jamaica
Con una cancha pesada por las lluvias, Jamaica sacó de la galera un empate 0-0 ante México y triunfó 5-4 en la definición por penales.
México lució más compacto, con mejor juego colectivo que Jamaica. Le faltó profundidad, pero fue el que creó las mejores ocasiones para anotar, incluidas tres en las que su ariete Enrique Esqueda falló en la definición.
Su armador Moisés Velasco, por su parte, sacudió el travesaño con un remate desde 25 m poco antes del silbato final.
En los penales, México tomó la delantera cuando su arquero Sergio Arias contuvo el cuarto remate jamaiquino. Emmanuel Cerda, sin embargo, desperdició el penal que le hubiese dado la victoria. Jamaica, el único equipo que había ganado sus tres partidos de la primera ronda, erró dos de los siete penales que ejecutó y México tres.