El primer ministro israelí, Ehud Olmert, manifestó este miércoles su determinación a "iniciar" y "liderar" un "proceso político" para resolver el conflicto con los palestinos, sin necesidad de "esperar" a la ayuda de los países árabes.
"Quiero iniciar un proceso político con todas mis fuerzas y hacer que las cosas avancen", aseguró en una rueda de prensa con el presidente israelí, Simón Peres.
Estas declaraciones del jefe de Gobierno israelí coinciden con la presencia en Jerusalén de los ministros de Asuntos Exteriores de Egipto, Ahmed Abul Gheit, y Jordania, Abdul Ilah Al Jatib, para presentar a las autoridades israelíes el plan de paz elaborado por la Liga rabe.
"Si otros Estados quieren ayudar, como Arabia Saudí -quien presentó en 2002 la iniciativa de la Liga rabe- o los Emiratos rabes Unidos, lo agradeceremos, pero no los esperaremos a ellos para empezar el proceso", apuntó.
Israel, agregó, "será quien lo lidere e inicie, porque el avance en el proceso sirve a sus intereses".
"Estoy convencido de abrir un camino que me permita entablar conversaciones serias con Abu Mazen (el presidente palestino, Mahmud Abás)", sentenció poco antes de reunirse con los ministros de Exteriores egipcio y jordano.
Olmert respondía así a una información publicada hoy por el diario "Haaretz", según la cual ofrecerá a los palestinos negociar un "acuerdo de principio" con vistas a la creación de un Estado palestino en la mayor parte del territorio de Cisjordania y Gaza.
La propuesta se inspiraría en la creencia del primer ministro de que es mejor negociar ahora los asuntos relativamente fáciles de resolver y de que éstos sean aprobados por el Parlamento, según el rotativo.
El jefe de Gobierno anunció que hay nuevos acuerdos con la Autoridad Nacional Palestina (ANP), además de las medidas de buena voluntad recientemente adoptadas, como la liberación de más de 250 presos palestinos, el desbloqueo de una parte de los fondos que retenía tras la llegada al poder de Hamás o la garantía de que Israel no perseguirá a milicianos de Al Fatah que hayan entregado las armas.
"Abás asume toda la responsabilidad y está dispuesto a correr riesgos. También hay riesgos para Israel, pero somos lo suficientemente fuertes para asumirlos", afirmó.