Puede enviar sus mensajes desde aquí o escribir sus preguntas a eluniverso.com@gmail.com
Una cita digital en plenas fiestas julianas sin el sabor guayaco no tiene lugar. Por ello, sin pensarlo dos veces, decidimos traer a uno de los mejores íconos de la ciudad para que se comunique con los lectores.
Este jueves 26, desde las 15:00, Héctor Napolitano dejará la guitarra pero no su son... y lo hará para compartir con sus panas el Bolón de Verde y tal vez su Gringa loca.
Después de que nos deje probar un poco de su sazón urbana en el mundo digital, el Viejo Napo vuelve a sus andadas con sus panas del barrio y con los que quieren escuchar un poco de sus historias contadas al ritmo del jazz, blues y hasta pasillos.
Para quienes lo quieren escuchar en vivo, Napolitano tiene previsto ofrecer un concierto el 31 de este mes en el teatro José de la Cuadra, situado en el Cerro Santa Ana, diagonal al Malecón Simón Bolívar.
El cantor de Gringa loca se recupera favorablemente de esa intervención y está con buen ánimo y ganas de retomar su vida artística lo antes posible.
Un poco sobre su vida
De muy joven se destacaba por hacer guitarra prima para bandas que buscaban su rapidez digitando el rock ácido de los setenta.
Mostrando una incesante búsqueda musical, el Viejo Napo llega a integrar quizá la agrupación más importante en crear una fusión de música nacional con otros géneros. La banda se llamó Promesas temporales y el impacto musical, como nunca, fue no solamente de un alto nivel cultural, sino inédito en los anales de la música ecuatoriana.
De entrada la descarga en Sancocho de hueso blanco mostró todo el sonido que había alineado para esta presentación. El cantautor guayaquileño tiene sus particularidades desde el setup de la banda. Es raro que el líder y primera guitarra esté sentado al frente y el resto parados atrás. Llama la atención mucho más que si estuviese parado y destaca más todavía el liderazgo de la guitarra.
Cabe anotar que así como su fuerte no es el blues, Viejo Napo hace bluegrass (folclore campesino de Estados Unidos) con la maestría que siempre exhibió tocando el banjo.