La polémica contra la decisión del Presidente aumenta en Ecuador.
En su cadena de dos horas de ayer, el presidente Rafael Correa dedicó apenas 1 minuto y 47 segundos para comentar el decreto que emitió un día antes y que permite la comercialización del tiburón que se obtiene de la pesca incidental, medida que ambientalistas y ecologistas cuestionan; y que analistas políticos ven como un acto para captar votos para la Asamblea.
Cuando los ecologistas y ambientalistas analizan la decisión gubernamental lo primero que señalan es que jamás hubo consenso. Tan notoria es la falta de coordinación y análisis del tema para así derogar el decreto 2130, que prohibía la venta del tiburón y todos sus derivados, que ni la ministra de Ambiente, Ana Albán, conocía hasta el viernes en la noche –más de diez horas después de la firma del Mandatario– su contenido.
Hernán Pérez Loose, analista político, considera que la decisión de darle apertura a los pescadores incluso para exportar las aletas de tiburón “es un acto demasiado cuestionable, porque viene de un Gobierno que en su plataforma puso énfasis en el medio ambiente...”.
Para él “parecería que fuera para captar votos, aunque no son muchos los beneficiados”. Se refiere a los pescadores, que venden en 10 dólares cada par de aletas, las que según investigaciones de la Policía Ambiental son llevadas a Perú, desde donde se exportan a Asia.
Con él coincide Roque Sevilla, ex presidente de Fundación Natura, para quien lo determinado por Correa es político, no ecológico, y “va a tener una influencia garrafal en la decisión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) respecto de Galápagos”, dice.
Ruth Elena Ruiz, directora de Biodiversidad de Fundación Natura, considera que si el decreto se aplica con un control riguroso podría resultar beneficioso porque además prohíbe artes de pesca, como el palangre. Pero eso sí, acentúa, el control debería extenderse hasta las playas del país, adonde deben llegar los tiburones completos, según dice el decreto.
El mercado negro en torno a la venta de las aletas de tiburón es fuerte en el Ecuador, sostiene Michelle Castro, coordinadora de proyectos de la fundación Sea Shepherd, ambientalistas que han firmado un convenio de cinco años con la Policía Ambiental con la intención de controlar la pesca ilegal en las islas Galápagos. Aún la institución no da detalles del convenio.
Castro cuenta que entre junio y julio se han incautado más de 20 mil aletas, lo que demuestra que hay un fuerte mercado negro en la comercialización del escuálido. Pero al momento trabajan, con la Policía Ambiental, para aumentar los controles de la pesca que es permitida solo en el Ecuador continental.
Porque, como sostiene Xavier Bustamante, director nacional de Fundación Natura, “las aletas que se obtienen en las islas son traficadas al continente” y no siempre son producto de la pesca incidental sino dirigida.
Pero los pescadores, quienes calculan que los tiburones abarcan el 15% del volumen de capturas que hacen en una faena, defienden su labor y cuentan que “durante estos tres años (de vigencia del decreto anterior) solo usamos el cuerpo y a veces las aletas se las vendíamos en alta mar a pescadores de otros países”, comenta Pedro Lucas.
El Mandatario ha aclarado que los controles serán exhaustivos, y que después de seis meses se verificará en las estadísticas si ha aumentado “tremendamente” la pesca del tiburón. Eso “quiere decir que ya no es incidental y se revisará el decreto”. Hasta ahí, dijo un analista, ya habrá obtenido los votos que necesitaba para la Asamblea.
Opiniones
Michelle Castro
COORDINADORA DE SEA SHEPHERD
“En dos operativos, entre junio y julio, se han incautado más de 20 mil aletas, lo que demuestra que acá hay un fuerte mercado negro en la comercialización de los tiburones”.
Roque Sevilla
EX PRESIDENTE DE FUND. NATURA
“El Presidente no tiene idea del alcance negativo que tiene la decisión que ha tomado por razones electorales”.
Hernán Pérez Loose
ANALISTA POLÍTICO
“Parecería que fuera por captar votos, pero no son muchos los beneficiados”.
Déborah Chiriboga
AMBIENTALISTA
“Por la falta de concienciación el tiburón se presta para el contrabando. Todo para satisfacer al estatus asiático”.
Pedro Lucas
PESCADOR DEL CANTÓN JARAMIJÓ
“Durante estos tres años solo usamos el cuerpo, las aletas se las vendíamos en alta mar a pescadores de otros países... y nos pagaban miseria”.
Ruth Elena Ruiz
FUNDACIÓN NATURA
“Si el decreto se aplica con un control riguroso en las playas podría ser beneficioso”.