El rockero estadounidense Jon Bon Jovi puso el punto final este fin de semana en la capital mexicana a una minigira benéfica por Venezuela, Colombia y México, que contó en las últimas dos etapas con la participación de Fito Páez y Aleks Syntek.
Bon Jovi subió al escenario del Antiguo Colegio de San Ildefonso, en el centro histórico de la capital mexicana, donde lo esperaban poco menos de 1.000 asistentes, mujeres en su mayoría, que pagaron 500 dólares por ver y escuchar a intérprete de "It's my life".
Los ingresos de 2,5 millones de pesos (233.000 dólares) del recital en México serán destinados para construir un área de información y un museo de sitio en el Bosque de Chapultepec, una zona verde de 600 hectáreas y pulmón de la ciudad.
En su presentación Bon Jovi dio una muestra del nuevo disco, que se lanzó en Estados Unidos en junio pasado, al interpretar la canción que le da el nombre a la nueva producción y el tema "(You Want To) Make A Memory".
Precedido por Syntek y por Páez en el escenario, Bon Jovi cantó en total ocho temas en 45 minutos, repartió besos a las chicas y prometió regresar muy pronto.
Antes de cantar, dijo en rueda de prensa que la música puede ayudar a crear conciencia a favor de los desamparados del mundo, siempre y cuando "las canciones pasan de decir cosas buenas a las acciones y dejen cosas tangibles".
Actualmente el estadounidense reparte su tiempo entre su banda, su equipo de fútbol americano y sus actividades filantrópicas.
Bon Jovi participó en el concierto mundial Live Earth y donó un millón de dólares para construir casas para los damnificados por el huracán Katrina en Estados Unidos, entre otras acciones.
Por el escenario improvisado en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, que alberga un centro cultural y un museo, pasó antes el argentino Fito Páez, que en algún momento del show hizo a un lado su piano, pidió apagar las luces y cantó a capella "Un vestido y un amor", y sólo así logró tener toda la atención total de su público.
Antes de interpretar el tema "El chico de la tapa" Páez habló de los argentinos y lo que siguió a la dictadura de los años 70. "En Argentina había un lindo aire que respirar porque veníamos de muchos años de yugo", dijo.
Al mexicano Syntek le tocó abrir el concierto y al final dejó un buen sabor de boca con el tema "Sexo, pudor y lágrimas".
Minutos antes de su presentación, Bon Jovi prometió una o dos noches en México durante la gira que está por arrancar con su banda para presentar su nuevo álbum, "Lost Highway".
Hasta ahora lo único seguro que sabe el rockero sobre esta gira es que empezará en enero del 2008 y que el primer país que pisarán es Japón.