Hoy algunos niños se miran al espejo con más frecuencia, sobre todo si ven que sus dientes están chuecos o montados por falta de espacio. Y son ellos mismos quienes piden a sus padres ser llevados al dentista para que se los arreglen, con tal de no ser molestados en la escuela. Así podrán lucir una bonita sonrisa, según dos ortodoncistas consultados.
Con la ortodoncia infantil se hacen tales correcciones. El especialista colocará, dependiendo de la edad, aparatos removibles ortopédicos que se ajustan periódicamente y sirven para la corrección de mordida, control de malos hábitos de chuparse el dedo, de lengua y respiración bucal.
También se colocan mantenedores y creadores de espacios para los dientes permanentes que están en proceso de aparición. Incluso para corregir los dientes ya presentes, aunque estos aparatos no garantizan que en el futuro no se utilice ortodoncia fija (brackets) cuando ya esté completa la dentición. Aunque muchas veces cuando el caso lo amerita la ortodoncia se empieza directamente con los brackets, según el ortodoncista Carlos Rueda Sánchez.
Si el niño continúa chupándose el dedo, esto le provocará una deformación en la parte anterior del maxilar superior (premaxila), dientes vestibularizados (proclinados hacia adelante), mordida abierta y por ende falta de oclusión anterior e incompetencia labial. Es decir, no va a poder juntar los labios y el pequeño va a permanecer con la boca abierta.
Por este motivo, añade Rueda, ciertos autores aseveran que los niños que tienen este mal hábito, para que no sufran consecuencias a futuro, deberían ser tratados cuando tengan alrededor de 3 años y medio de edad. Se lo controla con una trampa de dedo fija que se debe usar por lo menos 6 meses. Es una rejilla en la parte anterior y soldada a unos anillos pegados (bandas) en los molares.
En cambio, para el hábito de lengua se utiliza una trampa muy parecida a la de dedo. Tiene por función evitar que la lengua se meta entre los dientes superiores e inferiores y se provoque mordida abierta y empuje los dientes hacia adelante. Y para la respiración bucal, cuando no es por enfermedad, puede ser controlada con unas pantallitas bucales, de lo contrario hay que realizar la interconsulta con el otorrinolaringólogo para eliminar la causa del problema.
Uso de brackets
Si los niños necesitan usar brackets, Rueda dice que es preferible que lo hagan alrededor de los 10 años de edad. Sin embargo, hay que considerar la edad dental. Por ejemplo, hay niños de 12 años que poseen una edad dental de 9 años o menos, por lo tanto, no es apropiado empezar un tratamiento fijo aún, porque no están erupcionados muchos de los dientes permanentes. En cambio, hay niños que tienen 9 años y una edad dental de 12 o más; y en ellos sí se podría empezar a hacer una corrección sin ningún problema.
Para ello se necesita realizar un buen diagnóstico con radiografías panorámicas y cefalométricas con sus respectivos diagnósticos, más trazados cefalométricos computarizados. Incluso para hacer el control normal del crecimiento se pide una radiografía de la mano (carpal).
El ortodoncista Juan Carlos Ortiz agrega que la presentación de los brackets de los niños y los adultos es la misma, la diferencia es el tipo de tratamiento que necesitan los pequeños, ya que por lo general no siempre requieren usarlos, sino los removibles ortopédicos según la edad y el problema.
“El tiempo de un tratamiento de ortodoncia puede variar dependiendo del caso, pero por lo general tiene una duración estimada de 24 meses”, dice Ortiz.
Con o sin extracciones
Los tratamientos son variados. Pueden hacerse sin extracciones, cuando hay espacio suficiente para realizar una correcta alineación de los dientes; y con extracciones, por lo general, de los primeros premolares, ya sean superiores, inferiores o en ambas arcadas según el caso.
Las extracciones se efectúan, dice Rueda, cuando los dientes superiores o inferiores están muy inclinados hacia adelante y no hay espacio para alinearlos correctamente en las arcadas. Se lo hace corroborando con la radiografía lateral de cráneo y el análisis del trazado cefalométrico que el problema sea dental y no esqueletal. Solo así se procede a realizar las extracciones necesarias para obtener un mejor perfil del paciente.
Ortiz indica que el trazado se hace en papel de acetato calcando las estructuras anatómicas de los huesos del cráneo y de la cara que se encuentran en la radiografía lateral de cráneo y que contiene planos y ángulos con valores específicos según el análisis. Sirve como un elemento principal de diagnóstico.
Rueda manifiesta que existen tratamientos con placas termoformadas, tales como el sistema Essix. Por lo general, se emplea en pacientes un poco más grandes porque tienen que tener las plaquitas transparentes activadas todo el día a fin de que sea bien efectivo el tratamiento.