Su cargo es visto como un estímulo a los derechos de las mujeres oprimidas.
Pratibha Patil, de 72 años, y del gubernamental Partido del Congreso, fue elegida ayer presidenta de India, convirtiéndose en la primera mujer en la Jefatura de Estado del país.
Patil fue elegida en una votación secreta de 776 diputados nacionales y 4.120 regionales, en la que derrotó a su rival y miembro, principal fuerza opositora, Bhairon Singh Shekhawat, de 84 años, y quien ocupaba el cargo de vicepresidente de la India.
La Mandataria electa logró la victoria tras recabar el apoyo de su formación, sin embargo, la condición de fémina pionera no es nueva para ella, ya que, a escala menor, se convirtió en la primera mujer gobernadora de la región de Rajasthán, en el oeste de la India.
Hindú, de aspecto frágil y gusto por la ropa tradicional, Patil es abogada de profesión y durante su vida ha puesto en marcha iniciativas solidarias, aunque sus críticos alegan que su apuesta por la Presidencia ha estado avalada solo por su amistad con la líder del Partido del Congreso, Sonia Gandhi.
La vida política de Patil ha estado marcada por su fidelidad a la saga de los Gandhi, y gracias a ella ahora recibe los réditos.
Pero su andadura hacia la Presidencia no ha estado exenta de polémica. En los tribunales se han formulado varias acusaciones contra Patil que han sido desestimadas o pospuestas.
Sus partidarios calificaron como un estímulo a los derechos de millones de mujeres oprimidas, pese a una amarga campaña marcada por el escándalo.
También esperan que la elección de Patil ayude a sacar a la luz pública los problemas que afectan a las féminas en la India, como la violencia relacionada con las dotes. En la India una mujer es asesinada, violada o abusada cada tres minutos.
“Agradezco a los hombres y mujeres. Esta es una victoria de los principios que nuestro pueblo defiende”, acotó Patil.