Sirtris Pharmaceuticals quiere vender el elíxir de la juventud. Pero los fundadores de la empresa farmacéutica no son locos ni charlatanes, y sus filas incluyen a un prestigioso científico de Harvard y a un emprendedor experimentado.
Imagine una pastilla, derivada de un compuesto presente en algo tan inocuo como el vino tinto, capaz de tratar las enfermedades del envejecimiento más temidas y debilitantes, como la diabetes, padecimientos neurodegenerativos como los males de Alzheimer y Parkinson, así como muchas formas de cáncer.
Imagine, además, que esta pastilla no causara efectos secundarios dañinos. E imagine, finalmente, que su único efecto secundario sea lo que los humanos siempre han deseado: alargar la vida. Eso es lo que Sirtris busca.
Sirtris fue fundada, en 2004, por Christoph Westphal, médico con un doctorado en biología de la Escuela de Medicina de Harvard y fundador e inversionista de riesgo de otros laboratorios que cotizan actualmente en la Bolsa, con el fin de comercializar los frutos de la investigación del otro fundador, David Sinclair, profesor de patología de la Escuela de Medicina de Harvard y director de los Laboratorios Glenn, para los Mecanismos Biológicos del Envejecimiento.
Sinclair, de 37 años, descubrió en 2003 que el resveratrol, compuesto molecular presente en el vino tinto y otros productos vegetales, alarga la vida de ratones hasta el 24 por ciento y la de otros animales, como las moscas y los peces, hasta el 59 por ciento.
Westphal quedó impactado por el hallazgo de Sinclair y lo visitó en su laboratorio para hablar de las implicaciones para el desarrollo de un fármaco. Pronto decidieron crear una compañía.
“Si no estamos equivocados, todo el mundo va a querer tomar estos medicamentos y van a remediar muchas de las enfermedades más importantes de las sociedades occidentales”, declaró Westphal, presidente ejecutivo de 39 años de Sirtris, en las oficinas de la compañía, en Cambridge, Massachusetts.
Desde la fundación de la compañía, Westphal y Sinclair han recaudado más de 103 millones de dólares en capital de riesgo. En mayo, Sirtris concluyó con éxito una oferta pública inicial que le permitió aumentar su capital por 62 millones de dólares.
Sinclair cree que el resveratrol funciona al activar un gen llamado SIRT-1, que numerosos biólogos consideran que desempeña un papel fundamental, aunque aún poco conocido, en la regulación de la duración de la vida de los mamíferos.
Los científicos han demostrado que el incremento en la actividad de SIRT-1 en animales ayuda a desacelerar el envejecimiento y aplaza o elimina las enfermedades vinculadas con la edad avanzada.
Westphal y Sinclair insisten en que no trabajan en una “cura” al envejecimiento, un estado que la mayoría de los médicos no considera una enfermedad. Más bien, de acuerdo con ambos hombres, buscan mitigar las enfermedades de esa etapa.
Sirtris espera que la producción comercial de sus primeros medicamentos inicie en 2012 ó 2013. Aunque esa fecha pueda parecer lejana, es un plazo corto para la industria biofarmacéutica.
“Hasta donde puedo hacer memoria, siempre he querido desarrollar medicamentos que combatan las enfermedades vinculadas al envejecimiento”, explica Sinclair. “No sabía que ocurriría tan rápidamente”.